Mi planta de naranja lima: una historia conmovedora

Publicada en 1968 por el autor brasileño José Mauro de Vasconcelos, mi planta de naranja lima se convirtió rápidamente en un éxito y hoy es considerado un clásico de la literatura infantil. La historia gira en torno a Zezé, un niño de cinco años que vive en la pobreza junto a su familia. A pesar de las dificultades, Zezé es un niño inteligente y soñador, que encuentra consuelo y amistad en una planta de naranja lima a la que llama minguito. Sin embargo, su vida da un giro cuando su mejor amigo, Portuga, muere en un accidente y su planta de naranja lima es cortada por el municipio.

Índice
  1. La vigencia de mi planta de naranja lima
  2. El papel de los mediadores de lectura
  3. El plan lector y la selección de libros

La vigencia de mi planta de naranja lima

En el año 2020, se conmemoró el centenario del nacimiento de José Mauro de Vasconcelos, lo que llevó a cuestionarse sobre la vigencia de la lectura de mi planta de naranja lima. Aunque en el pasado fue un libro obligatorio en muchos colegios, actualmente su inclusión en los planes de lectura es más diversa. La escritora e investigadora Jéssica Rodríguez señala que este libro no es para primeros lectores, pero puede ser disfrutado por niños de 10 años en adelante. Destaca la autenticidad de las emociones retratadas por el autor, quien se basó en sus propias experiencias para crear la historia. Rodríguez enfatiza que no existen géneros o temas malos, sino libros adecuados para cada lector y momento de su vida.

El papel de los mediadores de lectura

Marcela Beriche Lezama, educadora y magíster en didáctica de la lectura y escritura, destaca la importancia de los mediadores de lectura al abordar libros que generan emociones intensas. Estos mediadores, como los docentes o padres, deben acompañar al niño durante la lectura y reflexionar sobre su contenido, especialmente en situaciones complejas. Según el gobierno mexicano, ser mediador de lectura implica involucrarse en el proceso de aprendizaje y orientar al joven lector en sus necesidades y habilidades. En el caso de mi planta de naranja lima, se reconoce que en el pasado no existía una mediación adecuada para este tipo de lecturas, pero actualmente se valora la importancia de guiar al niño en la comprensión y procesamiento de las emociones que surgen.

El plan lector y la selección de libros

En 2006, el Ministerio de Educación implementó el plan lector en Perú, que consiste en la selección de 12 libros por año escolar para que estudiantes y profesores lean. Sin embargo, se ha señalado que estos planes suelen privilegiar la narrativa realista y carecen de opciones de teatro o poesía. Además, se destaca la importancia de que los niños también puedan armar su propio plan lector, basado en sus intereses y referencias encontradas en la escuela, el hogar o Internet. En este sentido, la mediación lectora se vuelve aún más relevante para acompañar al niño en la lectura y reflexionar sobre su contenido.

En definitiva, mi planta de naranja lima sigue siendo una lectura valiosa y conmovedora, aunque no sea adecuada para primeros lectores. La autenticidad de las emociones retratadas por el autor y la conexión que establece con el lector son aspectos destacados. Sin embargo, es importante que exista una mediación adecuada por parte de los docentes y padres, para guiar al niño en la comprensión y procesamiento de estas emociones. Asimismo, se reconoce la importancia de la diversidad en los planes de lectura, incluyendo diferentes géneros y temas. La lectura debe ser cultivada desde la infancia y fomentada como un hábito diario, para que se convierta en parte integral de la vida adulta.

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