Origen de roma: leyendas y fundadores

En la Antigüedad era frecuente que las ciudades se dieran un origen mítico, y Roma no es la excepción. Las leyendas sobre la fundación de la ciudad hablan de héroes, dioses y guerras, y están plagadas de eventos claramente fantásticos. Sin embargo, como también suele suceder con las leyendas, hay un poso de verdad o cuanto menos de recuerdo en ellas.

Eneas y los orígenes del pueblo romano

Según la versión mítica, la historia de Roma habría comenzado cuatro siglos y medio antes de la fundación, cuando el príncipe troyano Eneas llegó a las “costas lavinias” del Lacio en busca de un nuevo hogar. Su epopeya se narra en la Eneida, la obra maestra escrita por Virgilio por encargo del emperador Augusto, pero esta obra tenía una finalidad política: glorificar el origen de Roma atribuyéndole un fundador mítico y semidivino.

Rómulo y Remo, los fundadores de Roma

El segundo gran episodio mítico de Roma es la fundación de la ciudad en sí, narrada en la leyenda de los gemelos Rómulo y Remo. La historia empieza en Alba Longa, la ciudad fundada por el hijo de Eneas, Ascanio: para hacerse con el trono, el tirano Amulio derroca a su hermano el rey Numitor y mata a los hijos de este; a continuación obliga a Rea Silvia, única hija de Numitor, a convertirse en una virgen vestal – a las que estaba prohibido tener relaciones sexuales – para impedir que tenga hijos que puedan recuperar el trono de su abuelo.

La fundación de la Urbe

La segunda parte de la historia de los gemelos revela también el pensamiento de los romanos, en este caso acerca de sus leyes y principios. Tras devolver el trono a su abuelo, Rómulo y Remo se disponen a fundar una nueva ciudad entre las tradicionales siete colinas. Rómulo quería fundarla en el Palatino, mientras que Remo en el Aventino; lo solucionaron decidiendo que el que viera más aves tendría el derecho de fundación: Rómulo vio el doble que su hermano, por lo que fue designado como fundador y primer gobernante de la nueva ciudad.

El rapto de las sabinas

Poco después de la fundación mítica de la ciudad se sitúa otro mito importante, el rapto de las sabinas. Según la leyenda, Rómulo invitó a una tribu vecina, los sabinos, a un banquete, durante el cual los romanos secuestraron a las mujeres sabinas. Cuando los hombres quisieron ir a la guerra para recuperarlas, las mujeres se interpusieron y lograron la paz entre ambos pueblos.

Los siete reyes de Roma

El último de los mitos fundacionales en los que se puede desgranar algo de historia, y seguramente el que más verdad contiene, es la monarquía romana. Según la leyenda, Roma fue gobernada durante casi dos siglos y medio por siete reyes; ocho en realidad, si contamos que Rómulo habría compartido el trono con el rey sabino Tito Tacio.

Los mitos sobre la fundación de Roma son importantes no porque sean verdad, sino por lo que significaban para los romanos. A través de estas historias, los romanos se veían a sí mismos como un pueblo que, a pesar de sus humildes orígenes, había hecho frente al destino una y otra vez hasta convertirse en amos del entorno.

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