Oliver Twist es una novela clásica escrita por Charles Dickens en 183La historia sigue las desventuras de Oliver, un niño huérfano que enfrenta numerosos desafíos en la Inglaterra del siglo XIX. A lo largo de la novela, Oliver se enfrenta a la pobreza, la injusticia y la crueldad, pero también encuentra amistad y esperanza.
Capítulo 3: El calabozo oscuro y solitario
En este capítulo, Oliver pasa ocho días en un calabozo oscuro y solitario después de haber cometido el horrendo e impío crimen de pedir doble ración de comida. Durante este tiempo, Oliver reflexiona sobre las consecuencias de sus acciones y se lamenta de su situación.
Oliver se siente desesperado y considera la posibilidad de quitarse la vida, pero se enfrenta a varios obstáculos. En primer lugar, no tiene un pañuelo de bolsillo para atar a la pared y colgarse. Además, la junta administrativa ha prohibido que los pañuelos de bolsillo se relacionen con narices de pobres.
A pesar de su difícil situación, Oliver tiene algunas oportunidades para el ejercicio, la interacción social y el consuelo religioso. Se le permite hacer abluciones al aire libre todas las mañanas, aunque el señor Bumble le golpea para evitar que se resfríe. También es llevado al refectorio donde come con otros niños y recibe una paliza como ejemplo para los demás. Por las noches, se le permite escuchar las oraciones de sus compañeros, aunque estas incluyen una cláusula especial que lo señala como un producto de Satanás.

Mientras Oliver se encuentra en el calabozo, un deshollinador llamado Gamfield pasa por la calle en busca de una manera de pagar sus alquileres atrasados. Se detiene frente al hospicio y ve un anuncio que captura su atención. Sin embargo, su burro no presta atención y continúa su camino.
En el capítulo 3 de Oliver Twist, vemos a Oliver enfrentando las consecuencias de su acción de pedir doble ración de comida. A pesar de su difícil situación, Oliver encuentra algunas oportunidades para el ejercicio, la interacción social y el consuelo religioso. Mientras tanto, Gamfield, un deshollinador, pasa por el hospicio y ve un anuncio que parece ofrecer una solución a sus problemas financieros.
