La Casa del Lago es un emblemático edificio ubicado en las orillas del lago menor del Bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México. Construido en 1908 por José Ivés Limantour para albergar al Automóvil Club, posteriormente fue expropiado por Carranza en 1915 y asignado a la Junta Superior del Bosque de Chapultepec. Durante el mandato de Obregón, se convirtió en la residencia de Adolfo de la Huerta, pero tuvo que ser desocupada en 1923 debido a su distanciamiento con el caudillo. Desde entonces, la Casa del Lago ha pasado por diferentes usos y ha sido testigo de importantes eventos culturales en México.

La Casa del Lago como centro cultural
En 1929, la Casa del Lago pasó a ser patrimonio de la Secretaría de Agricultura y Fomento, que instaló ahí las oficinas de la Comisión Nacional de Irrigación y, posteriormente, las de la Dirección de Estudios Biológicos. Sin embargo, fue en ese mismo año cuando el gobierno encomendó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) la responsabilidad de administrar entidades de carácter cultural, entre ellas el Instituto de Biología, que ocupó el edificio de la Casa del Lago hasta 195
A partir de entonces, la Casa del Lago se convirtió en un centro cultural independiente, el primero de su tipo en América Latina ubicado fuera de las instalaciones universitarias. Su objetivo principal era estimular la inquietud artística y apoyar y producir diversas manifestaciones culturales de calidad en áreas como el teatro, cine, exposiciones de artes plásticas, literatura, música y danza, entre otras.
Primeras actividades y directores destacados
En sus inicios, la Casa del Lago contó con la participación de destacadas figuras del ámbito cultural mexicano. Juan José Arreola fue uno de los primeros directores y responsables del proyecto, mientras que Alberto Híjar guiaba y comentaba las exposiciones de pintura. Miguel González Avelar cumplía las funciones de subdirector y Lourdes Compean se encargaba de la organización de diversas actividades. Juan José Gurrola dirigía las lecturas de poesía y, más tarde, las sesiones de teatro leído.
El programa de inauguración oficial de la Casa del Lago incluyó recitales de poesía, lecturas de textos de Juan Ramón Jiménez, exposiciones de arte y la presentación de los fotomurales de Dalí. A partir de entonces, se inauguraron servicios como concursos de ajedrez al aire libre, préstamo de libros, acervo de materiales hemerográficos abierto al público, actividades infantiles y lecturas de poemas.
En 1961, Tomás Segovia asumió la dirección y amplió la oferta cultural de la Casa del Lago. Se abrieron talleres artísticos y literarios, se organizaron ciclos de conferencias y se promovió a músicos jóvenes. Durante su gestión, la Casa del Lago se consolidó como uno de los espacios más importantes de la vanguardia artística e intelectual de México.

Continuidad y cambios de dirección
A lo largo de los años, la Casa del Lago ha continuado ofreciendo una amplia variedad de actividades culturales. Cada director ha dejado su huella y ha contribuido al enriquecimiento de la oferta cultural del lugar. Destacados directores como Héctor Azar, Juan Vicente Melo, Eduardo Lizalde y Fernando Arechavala han dejado su legado en la Casa del Lago.

En la actualidad, la Casa del Lago sigue siendo un importante centro cultural en la Ciudad de México. Bajo la dirección de Carmen Carrara, se continúa promoviendo el arte y la cultura a través de exposiciones, conciertos, conferencias, teatro, talleres y otras actividades abiertas al público en general.

La Casa del Lago es un lugar emblemático en la Ciudad de México que ha sido testigo de importantes eventos culturales a lo largo de los años. Desde su inauguración como centro cultural independiente en 1959, ha promovido el arte y la cultura en diversas manifestaciones. Con una amplia oferta de actividades, la Casa del Lago se ha consolidado como uno de los espacios más importantes de la vanguardia artística e intelectual de México.
