3 noches en 1: crónicas de un recital para la historia

Foto de Ross Andrew Steward
No me pidan cronologías, porque durante la tarde noche del 10 de octubre se detuvo el tiempo. No me pidas que te explique como las horas se volvieron minutos. Como una canción puede durar menos de lo que imaginás, como si fueran efímeras, pero a la vez dejen huellas imborrables. No me pidas que te cuente como viví 3 recitales en uno. Aunque voy a intentarlo.

Joystick.

Imagen: instagram U2
Caían cuatro gotas locas, pero aún así todos estábamos medio tapados. Sería el cansancio por las horas paradas. El hambre y la ansiedad. Las ganas de escuchar un buen acorde que te devuelva el ritmo al cuerpo. 

Días atrás había stalkeado (que te voy a andar mintiendo) a estos 5 muchachitos de Santa Fe después de que anunciaran que ellos iban a ser los teloneros de Noel Gallagher y U2 en su paso por Argentina. Escuché un par de temas (se me pegaron unos cuantos más), y cuando comenzaron a preparar los equipos arriba del escenario pensé: "¿y si pasamos directamente a la parte de Noel?". Como me hubiera arrepentido después de no haberlos escuchado...

Subieron tímidos al escenario, pero el primer acorde les devolvió la confianza necesaria para tocar al frente de todos los que estábamos esperando por ver a nuestros ídolos. "Somos Joystick" gritaron, y con un ritmo funk nos hicieron mover a todos. Son pibes simples, como vos y como yo, que no podían creer estar ante tal Estadio, teloneando a tal historia. 

Se les notaban las ganas, los sueños, la música pero nunca los nervios. Nos hicieron cantar, sacarnos un poco el frío y comenzar la previa para lo que estaba por venir. Se comieron la cancha. Se hicieron el lugar y se ganaron el derecho admitido de tener que estar arriba de ese escenario. Tenían que ser ellos.

(Acá es cuando les digo que los busquen, los escuchen y no se los pierdan. Creéle a esta loca cuando te dice que estos 5 pibes de Santa Fe van a llegar lejos).

U2

Foto de Soledad Aznarez
Cuando la banda irlandesa anunció que en su gira los iba a acompañar Noel Gallagher, rogué que vinieran a visitarnos a Argentina. Con cuña éramos una de esas que en la fila, mientras esperábamos para entrar al Estadio Único (que bonito que es, y que lindo que esté en #LaPlata♥) decíamos que veníamos por Noel. Teníamos expectativas porque sabíamos que U2 eran leyenda. Pero no nos imaginábamos nada...

BLOWMINDING. Increíble. Espectacular. Es una de esas míticas bandas, que escuchás todo el tiempo, pero hasta que no estás ahí, al frente de ellos, no te das cuenta que te gustaban tanto. Tocan un éxito atrás del otro, y en todas las canciones, la respuesta de la gente fue increíble. Tuvimos la suerte de estar ahí, a dos personas de la valla y nos llevamos memorias imborrables.


Sonó Sunday, Bloody Sunday y el estadio entero se vino abajo. Apareció Bono, tan chiquito pero tan grande, con esos 57 años que no se le notan y la vitalidad brotándole del cuerpo. Se movía, saltaba, bailaba. Le agradecía al público, a Messi, a Argentina. Miraba a The Edge, se hacían algún chiste entre ellos, y todos nos volvíamos locos. 

El Pueblo Vencerá, cantaron a coro los cuatro (junto a 50 mil personas más), al ver la bandera que unos fans Argentinos les habían hecho, en Madres de Desaparecidos. Se los notaba emocionados, agradecidos: "que gran nación, Argentina", no dejaban de repetir. Habló del pueblo, del fútbol y de #NiUnaMenos. Homenajeó a grandes mujeres Argentinas (Evita, Mercedes Sosa, María Elena Walsh y Susana Trimarco), aplaudió al movimiento de mujeres que lucha, y nos instó a seguir luchando. 

Y se fueron aplaudidos, haciendo que un show de dos horas pareciera de cuarenta minutos. Con los pies cansados pero el corazón contento, y siempre con ganas de más.

Noel Gallagher

Esta foto si la saqué yo. Ay, como te amo Noelio.
Y llegó él. Ya lo habíamos visto el día anterior, así que las ansiedades disminuyeron durante el día, pero cuando los chicos de Joystick terminaron su setlist, volvieron a sentirse. Nos esperábamos mucho rock, algún que otro guiño futbolero, y a él, con su imagen de hombre malo que el lunes había roto al salir del hotel y firmar uno por uno los discos que sus fans le habíamos llevado. 

Salió, y si bien el gueto de los que habíamos ido a verlo exclusivamente a él éramos pocos, nos hicimos sentir. Y los demás tenían que pararse, tenían que cantar: no ves a un ex Oasis todos los días arriba de un escenario. 

Everybody's on the run fue el primer tema, y nos hizo gritar a todos, rompernos las gargantas para demostrarle cuanto significaba para nosotros que esté ahí. Repasó temas de sus primeros dos álbumes con sus High Flying Birds, y nos regaló una joyita para el recuerdo: tocó por primera vez en vivo Holy Mountain, un tema que había salido a la luz el lunes. 


"Este tema lo saben, y lo van a cantar conmigo", dijo al tocar los primeros acordes de Don't Look Back in Anger con su guitarra, repitiendo un acústico que lo enamoró en el año 2009 cuando fue coreado por un River repleto. Se nota que le gusta Argentina tanto como a nosotros nos gusta él. Se sabe grande e idolatrado, y nos devolvió un poco de todo eso repasando su discografía y la de Oasis. Haciendo rock (porque él es rock), emocionándonos hasta las lagrimas con temas que siempre soñamos con escuchar (pero nunca  habíamos escuchado en vivo).

LIVE FOREVER, gritaba la gente cuando preguntó que queríamos escuchar. Guiños, medias sonrisas (que para nosotros fueron los mejores regalos que el mancuniano nos podía regalar) y un: "tch, tch, tch, tch (negrando con el dedito y casi que tomándonos el pelo)... next year", sentenció. Y fue lo mejor que nos podría haber dicho. 

Porque 11 temas (aunque hubo uno más que en el resto de los recitales) nos resultó poco, aunque sepamos que nunca vamos a tener demasiado de él. Y va a volver. Porque, atrás de esa imagen de hombre duro, sabemos que Argentina le gusta, le responde, le canta. Como dijo él: "It is the best love in the world". Que vuelvas, que sigas siendo grande, y haciendo leyenda. Que nos des más noches como la del 10 de octubre. Que sea el principio de muchas noches más, de verte siendo rock arriba de un escenario. 

Noe Torres.

PD 1: UFFFFFFFFFFFF. Que buenos dos días, ¡y que buen cumpleaños que arranqué! ¿Puedo tomarme un minuto para agradecerle a Manu por ser mi fiel compañera de aventuras en cada locura? En serio, la vida me cruzó con la mejor persona del mundo, y sabemos que este es el segundo de muchos recitales y andadas por la vida. Te lo dije un millón de veces ese lunes y ese martes (y nunca me voy a cansar de repetir...): GRACIAS.  

PD 2: Gracias a Ale, Mili, Noe y Ger por ser los que nos acompañaron durante esta locura en el Estadio. Fueron muchas horas las compartidas con gente divina, que nos hicieron más llevadera la espera. Que nos volvamos a encontrar :)

Foto de Ross Andrew Steward
No me pidan cronologías, porque durante la tarde noche del 10 de octubre se detuvo el tiempo. No me pidas que te explique como las horas se volvieron minutos. Como una canción puede durar menos de lo que imaginás, como si fueran efímeras, pero a la vez dejen huellas imborrables. No me pidas que te cuente como viví 3 recitales en uno. Aunque voy a intentarlo.

Joystick.

Imagen: instagram U2
Caían cuatro gotas locas, pero aún así todos estábamos medio tapados. Sería el cansancio por las horas paradas. El hambre y la ansiedad. Las ganas de escuchar un buen acorde que te devuelva el ritmo al cuerpo. 

Días atrás había stalkeado (que te voy a andar mintiendo) a estos 5 muchachitos de Santa Fe después de que anunciaran que ellos iban a ser los teloneros de Noel Gallagher y U2 en su paso por Argentina. Escuché un par de temas (se me pegaron unos cuantos más), y cuando comenzaron a preparar los equipos arriba del escenario pensé: "¿y si pasamos directamente a la parte de Noel?". Como me hubiera arrepentido después de no haberlos escuchado...

Subieron tímidos al escenario, pero el primer acorde les devolvió la confianza necesaria para tocar al frente de todos los que estábamos esperando por ver a nuestros ídolos. "Somos Joystick" gritaron, y con un ritmo funk nos hicieron mover a todos. Son pibes simples, como vos y como yo, que no podían creer estar ante tal Estadio, teloneando a tal historia. 

Se les notaban las ganas, los sueños, la música pero nunca los nervios. Nos hicieron cantar, sacarnos un poco el frío y comenzar la previa para lo que estaba por venir. Se comieron la cancha. Se hicieron el lugar y se ganaron el derecho admitido de tener que estar arriba de ese escenario. Tenían que ser ellos.

(Acá es cuando les digo que los busquen, los escuchen y no se los pierdan. Creéle a esta loca cuando te dice que estos 5 pibes de Santa Fe van a llegar lejos).

U2

Foto de Soledad Aznarez
Cuando la banda irlandesa anunció que en su gira los iba a acompañar Noel Gallagher, rogué que vinieran a visitarnos a Argentina. Con cuña éramos una de esas que en la fila, mientras esperábamos para entrar al Estadio Único (que bonito que es, y que lindo que esté en #LaPlata♥) decíamos que veníamos por Noel. Teníamos expectativas porque sabíamos que U2 eran leyenda. Pero no nos imaginábamos nada...

BLOWMINDING. Increíble. Espectacular. Es una de esas míticas bandas, que escuchás todo el tiempo, pero hasta que no estás ahí, al frente de ellos, no te das cuenta que te gustaban tanto. Tocan un éxito atrás del otro, y en todas las canciones, la respuesta de la gente fue increíble. Tuvimos la suerte de estar ahí, a dos personas de la valla y nos llevamos memorias imborrables.


Sonó Sunday, Bloody Sunday y el estadio entero se vino abajo. Apareció Bono, tan chiquito pero tan grande, con esos 57 años que no se le notan y la vitalidad brotándole del cuerpo. Se movía, saltaba, bailaba. Le agradecía al público, a Messi, a Argentina. Miraba a The Edge, se hacían algún chiste entre ellos, y todos nos volvíamos locos. 

El Pueblo Vencerá, cantaron a coro los cuatro (junto a 50 mil personas más), al ver la bandera que unos fans Argentinos les habían hecho, en Madres de Desaparecidos. Se los notaba emocionados, agradecidos: "que gran nación, Argentina", no dejaban de repetir. Habló del pueblo, del fútbol y de #NiUnaMenos. Homenajeó a grandes mujeres Argentinas (Evita, Mercedes Sosa, María Elena Walsh y Susana Trimarco), aplaudió al movimiento de mujeres que lucha, y nos instó a seguir luchando. 

Y se fueron aplaudidos, haciendo que un show de dos horas pareciera de cuarenta minutos. Con los pies cansados pero el corazón contento, y siempre con ganas de más.

Noel Gallagher

Esta foto si la saqué yo. Ay, como te amo Noelio.
Y llegó él. Ya lo habíamos visto el día anterior, así que las ansiedades disminuyeron durante el día, pero cuando los chicos de Joystick terminaron su setlist, volvieron a sentirse. Nos esperábamos mucho rock, algún que otro guiño futbolero, y a él, con su imagen de hombre malo que el lunes había roto al salir del hotel y firmar uno por uno los discos que sus fans le habíamos llevado. 

Salió, y si bien el gueto de los que habíamos ido a verlo exclusivamente a él éramos pocos, nos hicimos sentir. Y los demás tenían que pararse, tenían que cantar: no ves a un ex Oasis todos los días arriba de un escenario. 

Everybody's on the run fue el primer tema, y nos hizo gritar a todos, rompernos las gargantas para demostrarle cuanto significaba para nosotros que esté ahí. Repasó temas de sus primeros dos álbumes con sus High Flying Birds, y nos regaló una joyita para el recuerdo: tocó por primera vez en vivo Holy Mountain, un tema que había salido a la luz el lunes. 


"Este tema lo saben, y lo van a cantar conmigo", dijo al tocar los primeros acordes de Don't Look Back in Anger con su guitarra, repitiendo un acústico que lo enamoró en el año 2009 cuando fue coreado por un River repleto. Se nota que le gusta Argentina tanto como a nosotros nos gusta él. Se sabe grande e idolatrado, y nos devolvió un poco de todo eso repasando su discografía y la de Oasis. Haciendo rock (porque él es rock), emocionándonos hasta las lagrimas con temas que siempre soñamos con escuchar (pero nunca  habíamos escuchado en vivo).

LIVE FOREVER, gritaba la gente cuando preguntó que queríamos escuchar. Guiños, medias sonrisas (que para nosotros fueron los mejores regalos que el mancuniano nos podía regalar) y un: "tch, tch, tch, tch (negrando con el dedito y casi que tomándonos el pelo)... next year", sentenció. Y fue lo mejor que nos podría haber dicho. 

Porque 11 temas (aunque hubo uno más que en el resto de los recitales) nos resultó poco, aunque sepamos que nunca vamos a tener demasiado de él. Y va a volver. Porque, atrás de esa imagen de hombre duro, sabemos que Argentina le gusta, le responde, le canta. Como dijo él: "It is the best love in the world". Que vuelvas, que sigas siendo grande, y haciendo leyenda. Que nos des más noches como la del 10 de octubre. Que sea el principio de muchas noches más, de verte siendo rock arriba de un escenario. 

Noe Torres.

PD 1: UFFFFFFFFFFFF. Que buenos dos días, ¡y que buen cumpleaños que arranqué! ¿Puedo tomarme un minuto para agradecerle a Manu por ser mi fiel compañera de aventuras en cada locura? En serio, la vida me cruzó con la mejor persona del mundo, y sabemos que este es el segundo de muchos recitales y andadas por la vida. Te lo dije un millón de veces ese lunes y ese martes (y nunca me voy a cansar de repetir...): GRACIAS.  

PD 2: Gracias a Ale, Mili, Noe y Ger por ser los que nos acompañaron durante esta locura en el Estadio. Fueron muchas horas las compartidas con gente divina, que nos hicieron más llevadera la espera. Que nos volvamos a encontrar :)

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