#LIFESTYLE | #MasterChepp: ¡Tarta de frutillas!


Desde ya arranco pidiendo disculpas: no pude sacar fotos de como quedó la tarta de frutillas ¡porque no me duró ni un día! El día que me animé a hacer la tarta -si, fue todo un desafío. Quiero agradecer este premio a mi familia, a mi novio...- rendía. Así que cociné, me fuí a rendir y a las 5 horas me esperaba adentro de la heladera como el gran premio por haberme ido bien -me saqué un 9. No me digan niña ñoña-

¿Qué necesitás para hacer la tan gloriosa tarta de frutillas que pensé que tan difícil era de hacer y me sorprendió por lo rápido, rica y fácil

Para la masa:

180 gr. de harina
1 pizca de polvo para hornear
100 gr. de manteca
2 yemas

Para la crema:

1 pote de 200 gr. de crema
3 cucharadas de azucar

Para el relleno:

gelatina de frutilla
frutillas ¡muchas frutillas!


1. Para empezar, hacé la gelatina porque es muy importante que tenga una consistencia entre sólida y líquida para agregarla a la tarta. Metela en la heladera ¡no en el congelador! porque se cristaliza y no va a servirte después.

2. Meté la manteca en un bowl que puedas meter al microondas -la ley de menor esfuerzo como estandarte- y cuando esté derretida dejala afuera para que se enfríe un poquito. Cuando esté tibia, mezclala con el harina (previamente ponele una pizca de polvo para hornear) y las yemas de huevo. Vas a ver que la masa que se va a formar no va a estar unida, sino que se va a desarmar como granitos. Dejala reposar por media hora. Mientras tanto, podés ir lavando y cortando las frutillas. No tengas miedo de cortar muchas, pensá que tiene que cubrir toda la superficie.

3. Prendé el horno, y en una tartera enmantecada y enharinada andá formando la masa, fijándote que no tenga agujeritos. Apretala con la palma de la mano para que se homogeneice -se escribe así, ¿nocierto?-. Horneá durante 15 minutos y, paso muy importante ¡dejala enfriar! 

4. Mientras tanto, vamos a ir haciendo la crema chantilly -y este fue mi gran triunfo gran-. El truco está acá: agarrá una fuente grande y llenala con agua y ponele hielo. Adentro -a lo baño María- vas a poner el bowl donde vas a batir la crema, y este frío no va a dejar que la crema se corte. Batila con batidora por 3 minutos. Después, agregale 3 cucharadas colmadas de azúcar y batí por otros 3 minutos, hasta que tome consistencia. 

5. Recién cuando la masa esté fría podés agregarle la crema. Cubrila de frutillas y, ayudándote con una cuchara, andá volcando despacio la gelatina y cubriendo la superficie. Dejá enfriar adentro de la heladera por unas horas, hasta que la gelatina esté completamente hecha ¡y listo!

¿Viste que no era tan difícil? Animate, que si yo la pude hacer, a vos te va a quedar bárbara. Eso si, ¡después contame como te fue!

Noe Torres





Desde ya arranco pidiendo disculpas: no pude sacar fotos de como quedó la tarta de frutillas ¡porque no me duró ni un día! El día que me animé a hacer la tarta -si, fue todo un desafío. Quiero agradecer este premio a mi familia, a mi novio...- rendía. Así que cociné, me fuí a rendir y a las 5 horas me esperaba adentro de la heladera como el gran premio por haberme ido bien -me saqué un 9. No me digan niña ñoña-

¿Qué necesitás para hacer la tan gloriosa tarta de frutillas que pensé que tan difícil era de hacer y me sorprendió por lo rápido, rica y fácil

Para la masa:

180 gr. de harina
1 pizca de polvo para hornear
100 gr. de manteca
2 yemas

Para la crema:

1 pote de 200 gr. de crema
3 cucharadas de azucar

Para el relleno:

gelatina de frutilla
frutillas ¡muchas frutillas!


1. Para empezar, hacé la gelatina porque es muy importante que tenga una consistencia entre sólida y líquida para agregarla a la tarta. Metela en la heladera ¡no en el congelador! porque se cristaliza y no va a servirte después.

2. Meté la manteca en un bowl que puedas meter al microondas -la ley de menor esfuerzo como estandarte- y cuando esté derretida dejala afuera para que se enfríe un poquito. Cuando esté tibia, mezclala con el harina (previamente ponele una pizca de polvo para hornear) y las yemas de huevo. Vas a ver que la masa que se va a formar no va a estar unida, sino que se va a desarmar como granitos. Dejala reposar por media hora. Mientras tanto, podés ir lavando y cortando las frutillas. No tengas miedo de cortar muchas, pensá que tiene que cubrir toda la superficie.

3. Prendé el horno, y en una tartera enmantecada y enharinada andá formando la masa, fijándote que no tenga agujeritos. Apretala con la palma de la mano para que se homogeneice -se escribe así, ¿nocierto?-. Horneá durante 15 minutos y, paso muy importante ¡dejala enfriar! 

4. Mientras tanto, vamos a ir haciendo la crema chantilly -y este fue mi gran triunfo gran-. El truco está acá: agarrá una fuente grande y llenala con agua y ponele hielo. Adentro -a lo baño María- vas a poner el bowl donde vas a batir la crema, y este frío no va a dejar que la crema se corte. Batila con batidora por 3 minutos. Después, agregale 3 cucharadas colmadas de azúcar y batí por otros 3 minutos, hasta que tome consistencia. 

5. Recién cuando la masa esté fría podés agregarle la crema. Cubrila de frutillas y, ayudándote con una cuchara, andá volcando despacio la gelatina y cubriendo la superficie. Dejá enfriar adentro de la heladera por unas horas, hasta que la gelatina esté completamente hecha ¡y listo!

¿Viste que no era tan difícil? Animate, que si yo la pude hacer, a vos te va a quedar bárbara. Eso si, ¡después contame como te fue!

Noe Torres




1 comentarios

Te puede interesar

Comercial

random

¿Ya leiste estos posts?

suscribir footer

¿Querés enterarte de todo lo nuevo?

Formá parte de nuestra lista de mail

instagram