#LIFESTYLE | ¡Experiencia Uruguay!


¡Hola a todos los extrañé! Diciembre está siendo un caos en nuestras vidas, por eso andamos tan desaparecidas. Estamos entre despedidas del año, recibidas y miles de proyectos ¡a las corridas pero siempre felices! Acá Noe presente se tomó unas vacaciones en el medio del lío, y vengo directo a contarles mi experiencia. Porque blogger siempre, no pude dejar de anotar un par de consejos para los que están planeando sus vacaciones a Uruguay (yo estuve en Colonia, amé fuerte) o simplemente sus vacaciones, porque estos consejos sirven para cualquier viaje... ¡Todos a bordo! Que comienza la travesía #EPP


Consejo #1: Sacá los pasajes con anticipación

Lo nuestro fue medio de prepo... Lo admito. Hacía tiempo que con novio queríamos viajar a Uruguay (como estamos en La Plata, es una hora y media de viaje nada más) y el #CyberMonday resultó la ocasión perfecta para comprar los pasajes. 

Teníamos que tomarnos un ferry hasta Colonia, y después de ver muuuuchas opciones nos quedamos con Colonia Express, porque era un poco más económico (igualmente tenés rangos de precios para viajar) y los barcos parecían lindos. Gracias al Cyber Monday, los pasajes los sacamos a mitad de precio (¡imaginen nuestra emoción!) y en ese mismo día decidimos que íbamos a viajar en el finde largo del 8 de diciembre y sin pensarlo sacamos los tickets... ¿Les digo algo? Fue lo mejor que pudimos hacer. La improvisación nos salió bárbara (guiño, guiño).

Noe, decime la verdad ¿Qué se siente viajar en buque? 

Yo flasheé Titanic desde un principio, hasta que me enteré que la profundidad máxima que tiene el Río de La Plata en el trayecto Buenos Aires - Colonia es de 4 metros. A la ida, sacamos los boletos más económicos y la verdad me pareció súper cómodo y el viaje se me hizo re corto. A la vuelta, decidimos sacar en la categoría que le seguía (llamada Web), que salía solo $100 más, y nos encontramos con un ferry súper moderno, que hasta nos permitían salir a la popa del barco (la parte de atrás) para ver el río (estuvimos 5 minutos porque se me ocurrió ponerme un vestido y del viento que había se volaba todo). Conclusión: no tengan miedo y viajen en buque porque es una experiencia re linda.

Ese puntito negro en el medio, chiquitito ¡soy yo!
Consejo #2: Podés llevar dólares, pero te convienen los pesos uruguayos

Con novio estuvimos investigando un montón sobre cuál era la moneda que más nos convenía llevar al viaje. Sabíamos que el peso argentino no nos convenía porque, A) no lo aceptaban en todos lados y B) no lo valoraban a su precio real (acá tendríamos que hablar con un economista porque me empiezo a enredar y no se explicarme, ja!). Decidimos que íbamos a comprar dólares para llevar, porque era moneda corriente en Colonia y nos convenía por el precio. 

Allá nos encontramos con que el precio era mucho más alto, y que nos convenía pagar hostel, comidas y compras con pesos uruguayos ¿Qué hicimos entonces? El último día nos avivamos de que podíamos cambiar el dinero en una casa de cambio. Consejo: adentro del puerto, ni bien bajás del buque, podés cambiar dinero. Realizá los cambios ahí porque son casas oficiales.

¿Y de precios como está Colonia?

Después de recorrer mucho, nos dimos cuenta que los precios están iguales que en Argentina. Si querés salir a comer afuera te va a salir (para dos personas) entre 700 y 900 pesos uruguayos, que serían entre 300 y 500 pesos argentinos.  Y vas a comer bárbaro. En el supermercado, las cosas te van a salir mucho más baratas, pero si te vas 3 días como nosotros mi consejo es que vayas y comas afuera. De día te podés hacer unos sanguchitos y comerlos en la costa (eso hicimos nosotros, quedamos pipones) y a la noche te autorregalas una buena cena. Si querés comer un asado riquísimo, andá a Sos Gardel. Y las mejores hamburguesas EVER las comimos en Bocadesanto.

Reebok me salvó las vacaciones con la mochila que me regaló ♥
Consejo #3: Poné tu celu en modo avión y activá el wifi

#PapáEPP me repitió esto MUCHAS veces antes de que me vaya (y me lo decía por experiencia, ja!). Cuando estés a mitad de travesía y ya te hayas cansado de hacer instagram stories (aunque en el medio del río no tengas señal, el que avisa no traiciona) poné el celular en modo avión (no te van a entrar llamadas, no vas a poder enviar mensajes y se desactiva el 3G) pero activá el wifi. Vas a ver que vas a conseguir red en un montón de lugares, y eso no va a permitir a tu celular gastar de más. No es una cuestión de crédito: a novio le cobraba 0,50 centavos de dolar por mega usado. Ahora no quiere que le llegue la factura del celular...

Lo más más lindo del hostel son sus paredes con leyendas de todo el mundo :)
Consejo #4: Buscá y anotate la dirección de los hostels, pero elegilos allá. 

Con novio estuvimos viendo mil hostels en internet para decidirnos por uno (ni se nos pasó por la cabeza ir a un hotel, #NoWay). Veíamos fotos, precios y queríamos ir a una habitación privada. Llegó el día del viaje y estábamos desesperados porque no nos habíamos decidido por ninguno y no teníamos reserva (si, ya nos imaginábamos durmiendo en la terminal). 

Llegamos y recorrimos MUCHO. Caminamos con los bolsos a cuestas (consejo entre consejos: llevá una valija con rueditas y no lleves mucha ropa porque vas a estar de playa, así que solo vas a usar bikinis, short y ojotas) hasta que entramos a Sur Hostel, una de las tantas opciones que teníamos en mente. Cuando salimos después de preguntar precios y si tenían disponibilidad, recuerdo que le dije a novio: "es este, acá nos tenemos que quedar", y así fue. La posta: fue la mejor decisión que tomamos en todo el viaje.

¿Cómo es alojarse en un hostel?

No nos convencía mucho dormir en una habitación compartida, pero la verdad es que entre recorridos, playa y noche, solo íbamos a dormir y bañarnos. La habitación era para doce personas, y nuestra estadía fue súper cómoda (tanto que si volvemos a Colonia -que vamos a volver- ya sabemos adonde nos vamos a quedar). Lo mejor de todo era los desayunos, ¿por que? Era el momento donde estábamos todos juntos y nos poníamos a charlar de nuestros lugares y a "intercambiar cultura", entre mates, café, jugo de naranja y tostadas con queso. 

Eso es lo más lindo que me llevo de mi estadía en Sur hostel. Aprendí sobre la política de Uruguay hablando con su dueño y su mamá me contaba sobre lo lindo que es toda la costa Uruguaya; le enseñamos a tomar mate a Taylor, un chico de California; nos tomamos unas cervezas con Hernán de Buenos Aires, mientras veíamos el Superclásico. Vayan a un hostel. Charlen con la gente. Compartan cultura y buenos ratos, que eso es lo que más vas a recordar de estos viajes.


Consejo #5: Andá a la oficina de Turismo y pedí un mapa

Estábamos caminando por el centro en el primer día que llegamos y le dije a novio: "esperame 5 segundos, ya vengo". Había visto la oficina de turismo y quería no -volver- a perderme, y me pareció una buena idea pedir un mapa. Una buenísima idea, para ser sinceros. No solo nos indicó donde estaban las mayores atracciones (¡me faltó visitar el acuario, shoro!), también nos dijo que esa noche se celebraba "la noche de los museos" (si, llegamos justito) por ende podíamos entrar a todos los museos gratis y que a la noche siguiente se iba a hacer la fiesta de la cerveza. Cuestión: como no sos del lugar, la oficina de Turismo va a recomendarte un montón de cosas que no tenés ni idea que hay, y que vas a disfrutar un montón.

¿Cuál fue mi lugar favorito de Colonia?

No, que difícil. No puedo elegir uno solo. Podía se el Bastión del Carmen, donde íbamos a descansar después de mucha caminata y a tomarnos unos mates mientras veíamos el muelle. O la Plaza de Toros, donde se respira historia. También podría ser la costa, que me sorprendió por lo cálida y lo limpia que está. Y, obvio, no me podía faltar el casco histórico, que parece salido de los libros que leo. Todo en Colonia hizo que lo ame.

Mi último consejo es que disfruten, que viajen, que conozcan. Charlen con la gente del lugar, coman las comidas típicas. Descubrí que Argentina y Uruguay tienen un montón de puntos en común, pero muchas más diferencias que hacen que cada lugar sea único. Porque se come dulce de leche y se toma mate, pero tiene un gustito diferente. Se comparte la pasión por el fútbol, y el boca river se convierte en un Peñarol Nacional que también tiene una historia bárbara. Hagan que cada lugar los llene, y aprendan de ellos. Que eso es lo más lindo que te dejan los viajes.

Noe Torres


¡Hola a todos los extrañé! Diciembre está siendo un caos en nuestras vidas, por eso andamos tan desaparecidas. Estamos entre despedidas del año, recibidas y miles de proyectos ¡a las corridas pero siempre felices! Acá Noe presente se tomó unas vacaciones en el medio del lío, y vengo directo a contarles mi experiencia. Porque blogger siempre, no pude dejar de anotar un par de consejos para los que están planeando sus vacaciones a Uruguay (yo estuve en Colonia, amé fuerte) o simplemente sus vacaciones, porque estos consejos sirven para cualquier viaje... ¡Todos a bordo! Que comienza la travesía #EPP


Consejo #1: Sacá los pasajes con anticipación

Lo nuestro fue medio de prepo... Lo admito. Hacía tiempo que con novio queríamos viajar a Uruguay (como estamos en La Plata, es una hora y media de viaje nada más) y el #CyberMonday resultó la ocasión perfecta para comprar los pasajes. 

Teníamos que tomarnos un ferry hasta Colonia, y después de ver muuuuchas opciones nos quedamos con Colonia Express, porque era un poco más económico (igualmente tenés rangos de precios para viajar) y los barcos parecían lindos. Gracias al Cyber Monday, los pasajes los sacamos a mitad de precio (¡imaginen nuestra emoción!) y en ese mismo día decidimos que íbamos a viajar en el finde largo del 8 de diciembre y sin pensarlo sacamos los tickets... ¿Les digo algo? Fue lo mejor que pudimos hacer. La improvisación nos salió bárbara (guiño, guiño).

Noe, decime la verdad ¿Qué se siente viajar en buque? 

Yo flasheé Titanic desde un principio, hasta que me enteré que la profundidad máxima que tiene el Río de La Plata en el trayecto Buenos Aires - Colonia es de 4 metros. A la ida, sacamos los boletos más económicos y la verdad me pareció súper cómodo y el viaje se me hizo re corto. A la vuelta, decidimos sacar en la categoría que le seguía (llamada Web), que salía solo $100 más, y nos encontramos con un ferry súper moderno, que hasta nos permitían salir a la popa del barco (la parte de atrás) para ver el río (estuvimos 5 minutos porque se me ocurrió ponerme un vestido y del viento que había se volaba todo). Conclusión: no tengan miedo y viajen en buque porque es una experiencia re linda.

Ese puntito negro en el medio, chiquitito ¡soy yo!
Consejo #2: Podés llevar dólares, pero te convienen los pesos uruguayos

Con novio estuvimos investigando un montón sobre cuál era la moneda que más nos convenía llevar al viaje. Sabíamos que el peso argentino no nos convenía porque, A) no lo aceptaban en todos lados y B) no lo valoraban a su precio real (acá tendríamos que hablar con un economista porque me empiezo a enredar y no se explicarme, ja!). Decidimos que íbamos a comprar dólares para llevar, porque era moneda corriente en Colonia y nos convenía por el precio. 

Allá nos encontramos con que el precio era mucho más alto, y que nos convenía pagar hostel, comidas y compras con pesos uruguayos ¿Qué hicimos entonces? El último día nos avivamos de que podíamos cambiar el dinero en una casa de cambio. Consejo: adentro del puerto, ni bien bajás del buque, podés cambiar dinero. Realizá los cambios ahí porque son casas oficiales.

¿Y de precios como está Colonia?

Después de recorrer mucho, nos dimos cuenta que los precios están iguales que en Argentina. Si querés salir a comer afuera te va a salir (para dos personas) entre 700 y 900 pesos uruguayos, que serían entre 300 y 500 pesos argentinos.  Y vas a comer bárbaro. En el supermercado, las cosas te van a salir mucho más baratas, pero si te vas 3 días como nosotros mi consejo es que vayas y comas afuera. De día te podés hacer unos sanguchitos y comerlos en la costa (eso hicimos nosotros, quedamos pipones) y a la noche te autorregalas una buena cena. Si querés comer un asado riquísimo, andá a Sos Gardel. Y las mejores hamburguesas EVER las comimos en Bocadesanto.

Reebok me salvó las vacaciones con la mochila que me regaló ♥
Consejo #3: Poné tu celu en modo avión y activá el wifi

#PapáEPP me repitió esto MUCHAS veces antes de que me vaya (y me lo decía por experiencia, ja!). Cuando estés a mitad de travesía y ya te hayas cansado de hacer instagram stories (aunque en el medio del río no tengas señal, el que avisa no traiciona) poné el celular en modo avión (no te van a entrar llamadas, no vas a poder enviar mensajes y se desactiva el 3G) pero activá el wifi. Vas a ver que vas a conseguir red en un montón de lugares, y eso no va a permitir a tu celular gastar de más. No es una cuestión de crédito: a novio le cobraba 0,50 centavos de dolar por mega usado. Ahora no quiere que le llegue la factura del celular...

Lo más más lindo del hostel son sus paredes con leyendas de todo el mundo :)
Consejo #4: Buscá y anotate la dirección de los hostels, pero elegilos allá. 

Con novio estuvimos viendo mil hostels en internet para decidirnos por uno (ni se nos pasó por la cabeza ir a un hotel, #NoWay). Veíamos fotos, precios y queríamos ir a una habitación privada. Llegó el día del viaje y estábamos desesperados porque no nos habíamos decidido por ninguno y no teníamos reserva (si, ya nos imaginábamos durmiendo en la terminal). 

Llegamos y recorrimos MUCHO. Caminamos con los bolsos a cuestas (consejo entre consejos: llevá una valija con rueditas y no lleves mucha ropa porque vas a estar de playa, así que solo vas a usar bikinis, short y ojotas) hasta que entramos a Sur Hostel, una de las tantas opciones que teníamos en mente. Cuando salimos después de preguntar precios y si tenían disponibilidad, recuerdo que le dije a novio: "es este, acá nos tenemos que quedar", y así fue. La posta: fue la mejor decisión que tomamos en todo el viaje.

¿Cómo es alojarse en un hostel?

No nos convencía mucho dormir en una habitación compartida, pero la verdad es que entre recorridos, playa y noche, solo íbamos a dormir y bañarnos. La habitación era para doce personas, y nuestra estadía fue súper cómoda (tanto que si volvemos a Colonia -que vamos a volver- ya sabemos adonde nos vamos a quedar). Lo mejor de todo era los desayunos, ¿por que? Era el momento donde estábamos todos juntos y nos poníamos a charlar de nuestros lugares y a "intercambiar cultura", entre mates, café, jugo de naranja y tostadas con queso. 

Eso es lo más lindo que me llevo de mi estadía en Sur hostel. Aprendí sobre la política de Uruguay hablando con su dueño y su mamá me contaba sobre lo lindo que es toda la costa Uruguaya; le enseñamos a tomar mate a Taylor, un chico de California; nos tomamos unas cervezas con Hernán de Buenos Aires, mientras veíamos el Superclásico. Vayan a un hostel. Charlen con la gente. Compartan cultura y buenos ratos, que eso es lo que más vas a recordar de estos viajes.


Consejo #5: Andá a la oficina de Turismo y pedí un mapa

Estábamos caminando por el centro en el primer día que llegamos y le dije a novio: "esperame 5 segundos, ya vengo". Había visto la oficina de turismo y quería no -volver- a perderme, y me pareció una buena idea pedir un mapa. Una buenísima idea, para ser sinceros. No solo nos indicó donde estaban las mayores atracciones (¡me faltó visitar el acuario, shoro!), también nos dijo que esa noche se celebraba "la noche de los museos" (si, llegamos justito) por ende podíamos entrar a todos los museos gratis y que a la noche siguiente se iba a hacer la fiesta de la cerveza. Cuestión: como no sos del lugar, la oficina de Turismo va a recomendarte un montón de cosas que no tenés ni idea que hay, y que vas a disfrutar un montón.

¿Cuál fue mi lugar favorito de Colonia?

No, que difícil. No puedo elegir uno solo. Podía se el Bastión del Carmen, donde íbamos a descansar después de mucha caminata y a tomarnos unos mates mientras veíamos el muelle. O la Plaza de Toros, donde se respira historia. También podría ser la costa, que me sorprendió por lo cálida y lo limpia que está. Y, obvio, no me podía faltar el casco histórico, que parece salido de los libros que leo. Todo en Colonia hizo que lo ame.

Mi último consejo es que disfruten, que viajen, que conozcan. Charlen con la gente del lugar, coman las comidas típicas. Descubrí que Argentina y Uruguay tienen un montón de puntos en común, pero muchas más diferencias que hacen que cada lugar sea único. Porque se come dulce de leche y se toma mate, pero tiene un gustito diferente. Se comparte la pasión por el fútbol, y el boca river se convierte en un Peñarol Nacional que también tiene una historia bárbara. Hagan que cada lugar los llene, y aprendan de ellos. Que eso es lo más lindo que te dejan los viajes.

Noe Torres

2 comentarios

  1. Que lindo post Noe! Yo ahora estoy en Uruguay! Lastima no te lei antes porque ya pase por colonia! Y ahora quiero esas hamburguesas que recomendaste jaja besote!

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    1. Ayyyy,si alguna vez vuelven ¡vayan! No saben lo ricas que eran. Buen viaje bella ♥ Espero que te haya ido fantástico :)

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