#ChicaFan | Hoy quiero leer... Generación cero

¡Muchas gracias a Ediciones B por el ejemplar! Vean más publicaciones de ellos acá
En pocas palabras, es un combo de buenas críticas. No podía esperar para octubre, y entre trabajo y poco tiempo, estiré la lectura hasta los primeros días de diciembre. Pero cada vez que abría Generación Cero, la segunda parte de la bilogía escrita por Agustina Caride, viajaba. Cada ratito que tenía para leerlo -en la cola del supermercado, mientras viajaba en el colectivo hacia la radio o minutos antes dormir-  me volvía una outsa más. Me convertía en resistencia.

En esta nueva aventura de León, Kira, Milo, Renata y Rebeca, los chicos buscan la forma de debilitar a La Central, esta vez con la ayuda de Manuel Videla Balaguer, creador de El Clandestino, y papá de las gemelas. Recuerdo abrir el libro por primera vez (después de meses de intriga y con muchas ganas de saber que pasaba) y leer esa editorial que resumía todo lo que esta historia iba a ser: una gran denuncia.


Sentí que la historia creció, maduró. Me reencontré con personajes con los que me había encariñado y sentí que Agus Caride (su autora, un lujo de las novelas distópicas nacionales) había encontrado la vuelta de tuerca que le faltaba a esta aventura para ser perfecta. Me encontré cerrando el libro -también por primera vez, porque estoy segura que alguna vez voy a volver a leer la saga- y diciendo ¡que buena historia! ¡que buena forma de contar!

Generación Cero es una gran denuncia a un sistema que está por venir. No hablo de microchips implantados ni de helicámaras, sino de una tecnología que avanza de manera arrolladora, de una libertad que tiene que volver a pertenecernos. Habla de reencontrarnos con nuestras raíces. De que en las tostadas con mermelada casera y en el olorcito a tierra mojada también está nuestra felicidad. Nos recomienda que nos desconectemos un poco para volver a conectarnos con el otro, más en persona, menos con un dispositivo electrónico.


En la reseña de Última Generación -el primer libro de la bilogía- dije que mi personaje preferido era Kira, por su valentía y su extraña forma de pensar la libertad. Ahora voy a elegir a Luciana -Agus, ya sabés que quiero un spin off sobre su vida, ja!- por haber sido libre. Y a León, por haber elegido liberar. 

Entre el rol de los medios y un sistema político totalmente corrupto, Generación Cero logró completar a la perfección el recorrido empezado en Última Generación. Agus Caride se animó a ir más allá, y hacer de una aventura de adolescentes, un libro que invita a resistir sobre aquellas cosas que creemos que están mal. Y a reflexionar sobre lo que fuimos y adonde vamos. Me quedo con eso que me enseñó: que el pasado un día puede ser presente, por eso hay que vivirlo con ganas y eligiendo ser libres, cualquiera que sea nuestra definición de libertad.

Noe Torres.

¡Muchas gracias a Ediciones B por el ejemplar! Vean más publicaciones de ellos acá
En pocas palabras, es un combo de buenas críticas. No podía esperar para octubre, y entre trabajo y poco tiempo, estiré la lectura hasta los primeros días de diciembre. Pero cada vez que abría Generación Cero, la segunda parte de la bilogía escrita por Agustina Caride, viajaba. Cada ratito que tenía para leerlo -en la cola del supermercado, mientras viajaba en el colectivo hacia la radio o minutos antes dormir-  me volvía una outsa más. Me convertía en resistencia.

En esta nueva aventura de León, Kira, Milo, Renata y Rebeca, los chicos buscan la forma de debilitar a La Central, esta vez con la ayuda de Manuel Videla Balaguer, creador de El Clandestino, y papá de las gemelas. Recuerdo abrir el libro por primera vez (después de meses de intriga y con muchas ganas de saber que pasaba) y leer esa editorial que resumía todo lo que esta historia iba a ser: una gran denuncia.


Sentí que la historia creció, maduró. Me reencontré con personajes con los que me había encariñado y sentí que Agus Caride (su autora, un lujo de las novelas distópicas nacionales) había encontrado la vuelta de tuerca que le faltaba a esta aventura para ser perfecta. Me encontré cerrando el libro -también por primera vez, porque estoy segura que alguna vez voy a volver a leer la saga- y diciendo ¡que buena historia! ¡que buena forma de contar!

Generación Cero es una gran denuncia a un sistema que está por venir. No hablo de microchips implantados ni de helicámaras, sino de una tecnología que avanza de manera arrolladora, de una libertad que tiene que volver a pertenecernos. Habla de reencontrarnos con nuestras raíces. De que en las tostadas con mermelada casera y en el olorcito a tierra mojada también está nuestra felicidad. Nos recomienda que nos desconectemos un poco para volver a conectarnos con el otro, más en persona, menos con un dispositivo electrónico.


En la reseña de Última Generación -el primer libro de la bilogía- dije que mi personaje preferido era Kira, por su valentía y su extraña forma de pensar la libertad. Ahora voy a elegir a Luciana -Agus, ya sabés que quiero un spin off sobre su vida, ja!- por haber sido libre. Y a León, por haber elegido liberar. 

Entre el rol de los medios y un sistema político totalmente corrupto, Generación Cero logró completar a la perfección el recorrido empezado en Última Generación. Agus Caride se animó a ir más allá, y hacer de una aventura de adolescentes, un libro que invita a resistir sobre aquellas cosas que creemos que están mal. Y a reflexionar sobre lo que fuimos y adonde vamos. Me quedo con eso que me enseñó: que el pasado un día puede ser presente, por eso hay que vivirlo con ganas y eligiendo ser libres, cualquiera que sea nuestra definición de libertad.

Noe Torres.

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