#ChicaFan | BITNUS: una radiografía del amor y el sexo en la era digital / Por Yésica Sagliocca

Colaboración Yésica Sagliocca
La escritora Luz Pearson  retrata en Bitnus, de una manera directa y novedosa, las relaciones amorosas entre una mujer, un Fauno y un hombre que se conecta con ella sólo a través de una pantalla.
 
Imágenes cedidas por la entrevistada
Bitnus condensa en un esquema de poesía una manera de decir precisa y sin vueltas. Retrata a una mujer que se debate entre el amor y la pasión. Como es recurrente en su literatura, la escritora Luz Pearson aborda el tema del amor, pero no como algo imposible sino que se pregunta ¿Cuando hay amor (determinada idea del amor), no hay lugar para el deseo? No deseo por el otro, sino el deseo que nos mueve, aquel que nos motiva.
El principal disparador de Bitnus fue el dolor. “Había tocado fondo en relación a las parejas y eso de algún modo fue liberador”, cuenta la autora. Dejando el miedo de lado, Luz se sumergió en una “investigación” en donde descubrió las plataformas de citas, “todo ese submundo de las redes en donde el deseo aparece sin caretas”. Fue una época antropológica, exploró y escuchó mucho a quienes habitaban esos espacios. Se metió en las cañerías y en ese submundo que no está a la vista durante el día. Se sumergió en la materialización de las ganas bien íntimas, donde el deseo es franco, sin ningún otro deber ser que obedecerse.
El proceso de escritura de Bitnus se basó en la forma de contarlo. Al definir la historia, los conflictos y los personajes fue importante hallar el tono y lenguaje adecuado. Luz debía buscar la mejor manera de enunciar aquellas certezas que la narradora iba dando sobre su relación con el Fauno, así como también las escenas de diálogo con el “chatero”, en donde quedan expuestas sus propias afirmaciones respecto a su debilidad.
El sexo en Bitnus se pone de manifiesto a través de su idea de que el erotismo tiene que ver con ser un objeto, con decidir serlo para alguien. Y también con tomar al otro como objeto, como objeto del deseo. Cuando se dice que la mujer no es un objeto en realidad se está diciendo “no debe ser un objeto de nadie, si no quiere serlo”, no hay ningún placer en ser objeto sin decidir serlo. Bitnus dice su versión respecto a la relación mujer y sexualidad libre. Intenta romper mandatos y tabúes: “hay que ser dueña del propio deseo para ser libre”.
Bio de la autora
Luz Pearson nació en 1974, en Buenos Aires. Es autora de las obras de teatro “Lenguaje”, “Resultante Cero”, “Pestañas como agujas” y la más reciente, “Sed”, que se estrenó este año. En 2014 publicó su primer libro de poemas “Tardis, diccionario poético de las bellas palabras.”
Escribe desde muy chica. En sexto grado una de sus maestras le pidió quedarme después de hora. “Creí que era para decirme algo bueno sobre lo que había escrito (yo estaba orgullosa de eso), pero era para que le confesara quién lo había escrito, no me creyó que había sido yo. La consigna era hacer un cuento con animales y ella escribió sobre un lobo que aullaba. Lo que había creado no era un cuento sino más bien un poema. “No es que yo supiera sobre eso, pero cortaba las oraciones siguiendo el aire y el silencio, nunca puse mucha atención a la forma como algo previo, desde entonces la forma fue una necesidad expresiva, no me llevaba bien con las reglas de rima, métrica, ortografía, era más bien bestia”.
Comenzó escribiendo cuentos y poemas, luego guiones y obras de teatro. Por su manera de escribir en diálogos y crear en base a los que los personajes fue en la dramaturgia en donde se sintió más cómoda.
En sus primeras obras de teatro y guiones las historias de separaciones eran recurrentes. “Con el tiempo vi que tenían como factor común algo histérico. Me dio vergüenza ver eso, hasta que empecé a entender que estaba hablando del deseo, de no poder bancárselo”.


Además de las relaciones, el amor y el sexo, en su escritura descubrió un factor común: la preocupación por el lenguaje. En 2001 escribió una obra llamada “Lenguaje”, que trataba sobre cómo el código del amor no tiene nada que ver con el amor. En ese libro el amor es una farsa alejada de los hechos, “puro bla bla”. Su primer libro de poemas “Tardis” es “un diccionario de bellas palabras”, el corpus de palabras que te constituye.
Para escribir, Luz parte de imágenes, de cosas que ve o frases que escucha. Pone a trabajar su mente a través de mínimos detalles, recuerda tonos, luces y colores que la ayudan a reconstruir de manera fiel aquello que sintió en ese momento. “Puedo relacionar las imágenes con lo que estoy pensando, entonces las sigo, las pongo a funcionar en párrafos, creo personajes, las saco del lugar fijo de la mente y las trabajo”.
Editorial Horda y #ObjetosTextuales
Una vez terminado Bitnus, Luz Pearson decidió buscar una editorial que le permitiera distribuirlo de la manera que ella quería: abriendo el juego en las redes y estableciendo licencias Creative Commons. Después de varias consultas y de consejos de gente del rubro, llegó a la conclusión de que las editoriales tradicionales estaban lejos de representar su manera de pensar la industria literaria.
Es por eso que junto a Anne Sztejnberg (con quien ya había trabajado en otros proyectos), comenzaron a imaginar una editorial con otra esencia. “Desde la licencia de libre distribución y los libros digitales llegamos a los objetos textuales y a pensar lecturas en celular”.
Interesadas en publicar títulos que piensen y actúen en el tiempo que nos toca vivir, trabajan bajo licencia Creative Commons, lo que les permite publicar respetando su manera de observar las prácticas culturales. Comparten, suben y bajan cosas de la web que se comparten. Para ambas la tecnología digital abre esa posibilidad y es una práctica más que interesante y hasta casi inevitable. Por otro lado, sostienen que las producciones culturales necesitan distribuirse y ese tiene que ser el fin.
“El riesgo que asumimos es poder hacer un proyecto sustentable a partir de la libre distribución (no la comercial pero sí la de uso) ¿Cómo lo hacemos? Ese es uno de los desafíos de editorial Horda. Apostamos a ofrecer otra cosa, por eso no competimos con el libro de papel: vamos por las lecturas fragmentadas, las experiencias, los soportes, los objetos de diseño y las formas de distribución”.
Bajo esta lógica pusieron en marcha #ObjetosTextuales: objetos de diseño de uso cotidiano que son portadores de libros digitales y permiten que cualquiera pueda llevarse el libro escaneando un código Qr. También comercializan los libros digitales, a precios bien accesibles, y sugieren formas de lectura en dispositivos digitales, priorizando el celular que es el aparato que se tienen todo el día en la mano.

Colaboración Yésica Sagliocca
La escritora Luz Pearson  retrata en Bitnus, de una manera directa y novedosa, las relaciones amorosas entre una mujer, un Fauno y un hombre que se conecta con ella sólo a través de una pantalla.
 
Imágenes cedidas por la entrevistada
Bitnus condensa en un esquema de poesía una manera de decir precisa y sin vueltas. Retrata a una mujer que se debate entre el amor y la pasión. Como es recurrente en su literatura, la escritora Luz Pearson aborda el tema del amor, pero no como algo imposible sino que se pregunta ¿Cuando hay amor (determinada idea del amor), no hay lugar para el deseo? No deseo por el otro, sino el deseo que nos mueve, aquel que nos motiva.
El principal disparador de Bitnus fue el dolor. “Había tocado fondo en relación a las parejas y eso de algún modo fue liberador”, cuenta la autora. Dejando el miedo de lado, Luz se sumergió en una “investigación” en donde descubrió las plataformas de citas, “todo ese submundo de las redes en donde el deseo aparece sin caretas”. Fue una época antropológica, exploró y escuchó mucho a quienes habitaban esos espacios. Se metió en las cañerías y en ese submundo que no está a la vista durante el día. Se sumergió en la materialización de las ganas bien íntimas, donde el deseo es franco, sin ningún otro deber ser que obedecerse.
El proceso de escritura de Bitnus se basó en la forma de contarlo. Al definir la historia, los conflictos y los personajes fue importante hallar el tono y lenguaje adecuado. Luz debía buscar la mejor manera de enunciar aquellas certezas que la narradora iba dando sobre su relación con el Fauno, así como también las escenas de diálogo con el “chatero”, en donde quedan expuestas sus propias afirmaciones respecto a su debilidad.
El sexo en Bitnus se pone de manifiesto a través de su idea de que el erotismo tiene que ver con ser un objeto, con decidir serlo para alguien. Y también con tomar al otro como objeto, como objeto del deseo. Cuando se dice que la mujer no es un objeto en realidad se está diciendo “no debe ser un objeto de nadie, si no quiere serlo”, no hay ningún placer en ser objeto sin decidir serlo. Bitnus dice su versión respecto a la relación mujer y sexualidad libre. Intenta romper mandatos y tabúes: “hay que ser dueña del propio deseo para ser libre”.
Bio de la autora
Luz Pearson nació en 1974, en Buenos Aires. Es autora de las obras de teatro “Lenguaje”, “Resultante Cero”, “Pestañas como agujas” y la más reciente, “Sed”, que se estrenó este año. En 2014 publicó su primer libro de poemas “Tardis, diccionario poético de las bellas palabras.”
Escribe desde muy chica. En sexto grado una de sus maestras le pidió quedarme después de hora. “Creí que era para decirme algo bueno sobre lo que había escrito (yo estaba orgullosa de eso), pero era para que le confesara quién lo había escrito, no me creyó que había sido yo. La consigna era hacer un cuento con animales y ella escribió sobre un lobo que aullaba. Lo que había creado no era un cuento sino más bien un poema. “No es que yo supiera sobre eso, pero cortaba las oraciones siguiendo el aire y el silencio, nunca puse mucha atención a la forma como algo previo, desde entonces la forma fue una necesidad expresiva, no me llevaba bien con las reglas de rima, métrica, ortografía, era más bien bestia”.
Comenzó escribiendo cuentos y poemas, luego guiones y obras de teatro. Por su manera de escribir en diálogos y crear en base a los que los personajes fue en la dramaturgia en donde se sintió más cómoda.
En sus primeras obras de teatro y guiones las historias de separaciones eran recurrentes. “Con el tiempo vi que tenían como factor común algo histérico. Me dio vergüenza ver eso, hasta que empecé a entender que estaba hablando del deseo, de no poder bancárselo”.


Además de las relaciones, el amor y el sexo, en su escritura descubrió un factor común: la preocupación por el lenguaje. En 2001 escribió una obra llamada “Lenguaje”, que trataba sobre cómo el código del amor no tiene nada que ver con el amor. En ese libro el amor es una farsa alejada de los hechos, “puro bla bla”. Su primer libro de poemas “Tardis” es “un diccionario de bellas palabras”, el corpus de palabras que te constituye.
Para escribir, Luz parte de imágenes, de cosas que ve o frases que escucha. Pone a trabajar su mente a través de mínimos detalles, recuerda tonos, luces y colores que la ayudan a reconstruir de manera fiel aquello que sintió en ese momento. “Puedo relacionar las imágenes con lo que estoy pensando, entonces las sigo, las pongo a funcionar en párrafos, creo personajes, las saco del lugar fijo de la mente y las trabajo”.
Editorial Horda y #ObjetosTextuales
Una vez terminado Bitnus, Luz Pearson decidió buscar una editorial que le permitiera distribuirlo de la manera que ella quería: abriendo el juego en las redes y estableciendo licencias Creative Commons. Después de varias consultas y de consejos de gente del rubro, llegó a la conclusión de que las editoriales tradicionales estaban lejos de representar su manera de pensar la industria literaria.
Es por eso que junto a Anne Sztejnberg (con quien ya había trabajado en otros proyectos), comenzaron a imaginar una editorial con otra esencia. “Desde la licencia de libre distribución y los libros digitales llegamos a los objetos textuales y a pensar lecturas en celular”.
Interesadas en publicar títulos que piensen y actúen en el tiempo que nos toca vivir, trabajan bajo licencia Creative Commons, lo que les permite publicar respetando su manera de observar las prácticas culturales. Comparten, suben y bajan cosas de la web que se comparten. Para ambas la tecnología digital abre esa posibilidad y es una práctica más que interesante y hasta casi inevitable. Por otro lado, sostienen que las producciones culturales necesitan distribuirse y ese tiene que ser el fin.
“El riesgo que asumimos es poder hacer un proyecto sustentable a partir de la libre distribución (no la comercial pero sí la de uso) ¿Cómo lo hacemos? Ese es uno de los desafíos de editorial Horda. Apostamos a ofrecer otra cosa, por eso no competimos con el libro de papel: vamos por las lecturas fragmentadas, las experiencias, los soportes, los objetos de diseño y las formas de distribución”.
Bajo esta lógica pusieron en marcha #ObjetosTextuales: objetos de diseño de uso cotidiano que son portadores de libros digitales y permiten que cualquiera pueda llevarse el libro escaneando un código Qr. También comercializan los libros digitales, a precios bien accesibles, y sugieren formas de lectura en dispositivos digitales, priorizando el celular que es el aparato que se tienen todo el día en la mano.

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