Casamiento #EPP 4 / El Vestido


Volvimos con una 4° parte de #CasamientoEPP, donde las amigas de las novias (son muchas las que decidieron casarse en este tiempo) te damos los consejos necesarios para que organices -sin volverte loca- tu boda. Hoy tenemos uno de los temas más charlados, esperados y emocionantes de todo casamiento: ¡El vestido!

Como ya dijimos anteriormente, primero tenés que saber que temática de boda vas a tener, para así poder elegir tu vestido. También va a depender mucho de tu estilo personal. Pensá que vas a tener que elegir telas, tramas, colores, largos. 


Una opción que nos dio Greta (la próxima novia) es que visites a una asesora de imagen, ¿por qué? Ella va a saber decirte que colores van con tu tono de piel -hay novias que recurren al clásico blanco, pero otras se animan y se juegan con colores, aunque sean claritos-, que cortes le sientan mejor a tu cuerpo y como combinar las diferentes telas que van a componer tu vestido. Obviamente, vos podés llevarle un bosquejo o un diseño del vestido que querés usar, y lo van a terminar de armar y diseñar junto a ella. Ese es el pro: vas a tener un vestido único. La contra es que va a salir un poco más costoso, porque ese vestido se tiene que mandar a hacer.

Otra opción que tenés es comprarlo hecho. Hay un montón de casas -las más grandes están en Buenos Aires, pero seguramente encuentres alguna en tu localidad- que te venden vestidos listos para usar el día de tu boda. Quizás seas de esas suertudas que encuentran un vestido y es amor a primera vista. Pero en el caso de que no encuentres tu vestido de novia soñado, acordate que todo se puede refaccionar. También tenés que probártelo y ver, detalladamente, que tengas las medidas justas para todo tu cuerpo. Por eso es importante que el vestido lo vuelvas a probar unas semanas antes de la boda. Sabemos que es lo mejor de todo el casamiento, pero nuestro cuerpo varía con el tiempo y más con el estrés que puede causar el planeamiento de un casamiento. 


Y hay alguien en quien no pensamos todavía... ¡el novio! Porque el también necesita un traje, ¿no? Bueno, les contamos un dato para que no se asusten: los zapatos salen, más o menos, la mitad del precio del traje. Más te van a salir si tu novio tiene un talle grande de zapatos y tienen que mandar a hacer zapatos de vestir especiales. Los trajes lo van a tener que ir a buscar a una sastrería y, por favor, ¡que se haga el saco a medida! No hay hombre más lindo que el hombre con saco, y ya que va a vivir un día tan especial, vale la pena el gasto. 

Queda por hablar de el peinado y el maquillaje. Esto también va a depender de tu personalidad, y mucho de los colores y los detalles que tenga el vestido. Si tiene un detalle que quieras resaltar en los hombros, el pelo recogido va a ayudarte a mostrarlo. Podés usar accesorios como diademas o coronas. En cuanto al maquillaje, nosotras somos chicas más bien simples, y creemos que para que la atención se la lleve toda tu vestido, tenés que mantenerte natural. Obviamente, esto es cuestión de gustos.


El consejo final es que hagas una prueba integradora de todo tu look (vestido, make up y peinado) unas semanas antes de tu casamiento, así el día de tu boda no te encontrás con sorpresas ¿Querés un consejo súper divertido para esa noche? Podés regalar como souvenir -o implementarlo en el carioca- pantuflas para que tus invitadas no sientan culpa de sacarse los tacos al momento del baile ¡y es la excusa perfecta para que vos estés cómoda y bailes sin dolor de pies durante el resto de la noche!

Y esto es todo por hoy. La semana que viene llega el último post de esta saga (shoramostodas), y no te lo tenés que perder porque vamos a hablar de todos los detalles que tenés que tener en cuenta a la hora de organizar tu casamiento. Ahora las dejo mirando vestidos de novia, ¡y nos leemos el próximo sábado!

Noe Torres


Volvimos con una 4° parte de #CasamientoEPP, donde las amigas de las novias (son muchas las que decidieron casarse en este tiempo) te damos los consejos necesarios para que organices -sin volverte loca- tu boda. Hoy tenemos uno de los temas más charlados, esperados y emocionantes de todo casamiento: ¡El vestido!

Como ya dijimos anteriormente, primero tenés que saber que temática de boda vas a tener, para así poder elegir tu vestido. También va a depender mucho de tu estilo personal. Pensá que vas a tener que elegir telas, tramas, colores, largos. 


Una opción que nos dio Greta (la próxima novia) es que visites a una asesora de imagen, ¿por qué? Ella va a saber decirte que colores van con tu tono de piel -hay novias que recurren al clásico blanco, pero otras se animan y se juegan con colores, aunque sean claritos-, que cortes le sientan mejor a tu cuerpo y como combinar las diferentes telas que van a componer tu vestido. Obviamente, vos podés llevarle un bosquejo o un diseño del vestido que querés usar, y lo van a terminar de armar y diseñar junto a ella. Ese es el pro: vas a tener un vestido único. La contra es que va a salir un poco más costoso, porque ese vestido se tiene que mandar a hacer.

Otra opción que tenés es comprarlo hecho. Hay un montón de casas -las más grandes están en Buenos Aires, pero seguramente encuentres alguna en tu localidad- que te venden vestidos listos para usar el día de tu boda. Quizás seas de esas suertudas que encuentran un vestido y es amor a primera vista. Pero en el caso de que no encuentres tu vestido de novia soñado, acordate que todo se puede refaccionar. También tenés que probártelo y ver, detalladamente, que tengas las medidas justas para todo tu cuerpo. Por eso es importante que el vestido lo vuelvas a probar unas semanas antes de la boda. Sabemos que es lo mejor de todo el casamiento, pero nuestro cuerpo varía con el tiempo y más con el estrés que puede causar el planeamiento de un casamiento. 


Y hay alguien en quien no pensamos todavía... ¡el novio! Porque el también necesita un traje, ¿no? Bueno, les contamos un dato para que no se asusten: los zapatos salen, más o menos, la mitad del precio del traje. Más te van a salir si tu novio tiene un talle grande de zapatos y tienen que mandar a hacer zapatos de vestir especiales. Los trajes lo van a tener que ir a buscar a una sastrería y, por favor, ¡que se haga el saco a medida! No hay hombre más lindo que el hombre con saco, y ya que va a vivir un día tan especial, vale la pena el gasto. 

Queda por hablar de el peinado y el maquillaje. Esto también va a depender de tu personalidad, y mucho de los colores y los detalles que tenga el vestido. Si tiene un detalle que quieras resaltar en los hombros, el pelo recogido va a ayudarte a mostrarlo. Podés usar accesorios como diademas o coronas. En cuanto al maquillaje, nosotras somos chicas más bien simples, y creemos que para que la atención se la lleve toda tu vestido, tenés que mantenerte natural. Obviamente, esto es cuestión de gustos.


El consejo final es que hagas una prueba integradora de todo tu look (vestido, make up y peinado) unas semanas antes de tu casamiento, así el día de tu boda no te encontrás con sorpresas ¿Querés un consejo súper divertido para esa noche? Podés regalar como souvenir -o implementarlo en el carioca- pantuflas para que tus invitadas no sientan culpa de sacarse los tacos al momento del baile ¡y es la excusa perfecta para que vos estés cómoda y bailes sin dolor de pies durante el resto de la noche!

Y esto es todo por hoy. La semana que viene llega el último post de esta saga (shoramostodas), y no te lo tenés que perder porque vamos a hablar de todos los detalles que tenés que tener en cuenta a la hora de organizar tu casamiento. Ahora las dejo mirando vestidos de novia, ¡y nos leemos el próximo sábado!

Noe Torres

1 comentarios

  1. Por el momento paso del casamiento jaja pero amo ver vestidos de novia :)

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