#EXPERIENCIAEPP: Estuve sin internet 24 horas ¡y sobreviví!

(Las imágenes de este post NO son mías. Ojalá tuviera esa compu, esa vista y esas medialunas)
Muchas veces, por la vida súper rápida y dinámica que llevamos, no nos damos cuenta de la cantidad de cosas que nos perdemos. Una chica de hoy en día, que trabaja, estudia y lleva adelante un emprendimiento (#ChicaEPP, para ser más puntuales) ni piensa en todas las cosas que no vive por vivir todo el tiempo a las corridas. Por eso decidí (si, ¡voluntariamente!) estar todo un día offline para ver cuáles eran esas cosas, ¿les cuento todo lo que hice?


Era el cumpleaños de ahijada y viajaba a La Pampa, así que decidí que después de salir de trabajar iba a recorrer locales para comprar su regalo. No solo encontré tiendas y lugares súper interesantes (como el Teatro Argentino, que ya me anoté a un par de funciones de Ballets para asistir), también encontré un regalo ¡muy original!


Después de muchísimos años (y les habla una casi periodista, que vergüenza) ¡volví a sacar la radio de abajo de la mesada! Porque la idea no era solo estar offline, sino que no podía prender la compu. Así que mientras cocinaba (si, también cociné, me amasé unas pizzas que ay mamá #DíaParaElRecuerdo) puse la radio para escuchar un poco de música y pelear con el botoncito del volumen como en mis épocas antiguas (ja!).


Mi casa me agradeció el break, porque entre tanto Pinter... digo ¡BLOG! ¡ESTUDIO! hacía mil años que no tocaba un trapo de piso! El baño quedó impecable, se volvió a ver para afuera porque también limpié los vidrios, Orejas chapoteo mientras lavaba el piso y todas las cuentas quedaron al día. #AmaDeCasaRESPONSABLE


Volvió la vieja costumbre de periodista (que había perdido) de no solo llevar un anotador a todas partes, ¡también usarlo! Así que ahí fue Albertina, a hacer una entrevista con (grabador, si) pero también con lapicera anotando todo y (obviamente) sacando fotos. Volví a escribir, volví a sacar fotos, y agarré el libro que estaba leyendo (La Cabaña del Tío Tom) y adelanté unos cuantos capítulos (con mate y facturitas de por medio).

Se pueden hacer un MILLÓN de cosas sin internet. Pero lo que más aprendí con esta #EXPERIENCIAEPP es que no nos tenemos que ir a los extremos. Fue muy divertido durante el día y estoy segura que voy a volver a hacerlo, pero tenemos que aprender a lograr un equilibrio entre nuestra vida normal y la digital. Está RE bueno poder compartir un montón de cosas y usar internet como una herramienta más en nuestra cotideaneidad, pero no está bueno que nos olvidemos de disfrutar las cosas más simples, conectándonos entre nosotros cara a cara. Así que soltá un poco la compu y salí a la calle ¡que la vida te está esperando!

Albertina. 

(Las imágenes de este post NO son mías. Ojalá tuviera esa compu, esa vista y esas medialunas)
Muchas veces, por la vida súper rápida y dinámica que llevamos, no nos damos cuenta de la cantidad de cosas que nos perdemos. Una chica de hoy en día, que trabaja, estudia y lleva adelante un emprendimiento (#ChicaEPP, para ser más puntuales) ni piensa en todas las cosas que no vive por vivir todo el tiempo a las corridas. Por eso decidí (si, ¡voluntariamente!) estar todo un día offline para ver cuáles eran esas cosas, ¿les cuento todo lo que hice?


Era el cumpleaños de ahijada y viajaba a La Pampa, así que decidí que después de salir de trabajar iba a recorrer locales para comprar su regalo. No solo encontré tiendas y lugares súper interesantes (como el Teatro Argentino, que ya me anoté a un par de funciones de Ballets para asistir), también encontré un regalo ¡muy original!


Después de muchísimos años (y les habla una casi periodista, que vergüenza) ¡volví a sacar la radio de abajo de la mesada! Porque la idea no era solo estar offline, sino que no podía prender la compu. Así que mientras cocinaba (si, también cociné, me amasé unas pizzas que ay mamá #DíaParaElRecuerdo) puse la radio para escuchar un poco de música y pelear con el botoncito del volumen como en mis épocas antiguas (ja!).


Mi casa me agradeció el break, porque entre tanto Pinter... digo ¡BLOG! ¡ESTUDIO! hacía mil años que no tocaba un trapo de piso! El baño quedó impecable, se volvió a ver para afuera porque también limpié los vidrios, Orejas chapoteo mientras lavaba el piso y todas las cuentas quedaron al día. #AmaDeCasaRESPONSABLE


Volvió la vieja costumbre de periodista (que había perdido) de no solo llevar un anotador a todas partes, ¡también usarlo! Así que ahí fue Albertina, a hacer una entrevista con (grabador, si) pero también con lapicera anotando todo y (obviamente) sacando fotos. Volví a escribir, volví a sacar fotos, y agarré el libro que estaba leyendo (La Cabaña del Tío Tom) y adelanté unos cuantos capítulos (con mate y facturitas de por medio).

Se pueden hacer un MILLÓN de cosas sin internet. Pero lo que más aprendí con esta #EXPERIENCIAEPP es que no nos tenemos que ir a los extremos. Fue muy divertido durante el día y estoy segura que voy a volver a hacerlo, pero tenemos que aprender a lograr un equilibrio entre nuestra vida normal y la digital. Está RE bueno poder compartir un montón de cosas y usar internet como una herramienta más en nuestra cotideaneidad, pero no está bueno que nos olvidemos de disfrutar las cosas más simples, conectándonos entre nosotros cara a cara. Así que soltá un poco la compu y salí a la calle ¡que la vida te está esperando!

Albertina. 

3 comentarios

  1. jajaj! todo un GRAN POST! Hoy en día uno no se imagina la vida sin conexión (o eso le pasa a la mayoría)... sin embargo hay tantas cosas maravillosas esperándonos...

    Futura periodista? Yo futura Comunicadora!
    Buenas semana!

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  2. Una vez quise intentarlo pero no pude!! :( Vamos a ver si me animo dentro de poco porque realmente, hay días que entre tanto blog, Instagram, Twitter y Facebook, siento que la cabeza me explota!!!

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