Hoy quiero conocer... ¡Parque Saavedra!


Hacía calor (mucho) pero eso no impidió que novio preparara el mate, yo los apuntes de filosofía (que nunca toqué desde que llegué) y arrancáramos caminando para Parque Saavedra. Tengo que describirlo, ¿no? Bueno, es mágico (por favor, no evoquen a José María, es mágico en serio jaja)

Imagínense lo grande que es este parque que está entre las calles 12, 14, 64 y 68. Son más de 14 hectáreas de pasto, juegos, árboles, ¡hasta tiene espacio para contener un lago y una biblioteca! Es una de las opciones más buscadas por los platenses para visitar los fines de semana, y que tenga ese "acolchado" de dichondra (o oreja de ratón, como le dicen paisanamente #DatoCurioso) lo hace más deseable todavía.

Parque Saavedra es historia. Comenzó siendo el primer recurso de agua potable de la Ciudad de La Plata, y abastecía con su planta de bombeo al 40% de la ciudad. Está dividido en dos partes, una que funciona como plaza, y otra que funciona como "bosquejardínbotánicotodojunto."


En la parte "todojunto" podés encontrar la casilla de madera donde residió el arquitecto Pedro Benoit, cuando se unió a la causa platense (allá por 1800 y pico) y fue director de obras no solo de la gran catedral platense (si, esa que cuando la mirás no podés creer que sea tan grande) sino también de obras como el planetario, la iglesia San Ponciano y el Museo Dardo Rocha. También te podés encontrar (en el medio del bosque, así como quien no quiere la cosa) con el portón de hierro de la antigua casa de Benito Lynch, el famoso escritor argentino. 

¿Se acuerdan que había dicho que era mágico? Caminando por ahí, llegando a la fuente y los juegos para niños, también te encontrás con una biblioteca, allá "Del Otro Lado del Árbol". Cuenta la historia que había una nena muy chiquita llamada Pilar, que le gustaba leer, jugar, dibujar en ese lado de la plaza, justo al frente del Hospital de Niños, donde pasaba sus días por una enfermedad.

Su mamá, una mujer valiente y muy fuerte, aún con el corazón roto, decidió ayudar a otros niños en la misma situación que Pilar, y con la ayuda de la gente que se acerca y que ayuda, juntó un grupo de personas autogestionado para crear una biblioteca infantil, y brindarles felicidad a todos los chicos que quieran acercarse. 

Parque Saavedra es emociones. Es charlar a la sombra de un árbol, son sueños expresados en voz alta mientras tomás unos mates. Es solidaridad, sacarle una sonrisa a quienes más los necesitan. Es historia (mucha), es un pedacito de ciudad. Parque Saavedra es platense, con todas las cosas buenas que eso implica. 

Albertina. 









Hacía calor (mucho) pero eso no impidió que novio preparara el mate, yo los apuntes de filosofía (que nunca toqué desde que llegué) y arrancáramos caminando para Parque Saavedra. Tengo que describirlo, ¿no? Bueno, es mágico (por favor, no evoquen a José María, es mágico en serio jaja)

Imagínense lo grande que es este parque que está entre las calles 12, 14, 64 y 68. Son más de 14 hectáreas de pasto, juegos, árboles, ¡hasta tiene espacio para contener un lago y una biblioteca! Es una de las opciones más buscadas por los platenses para visitar los fines de semana, y que tenga ese "acolchado" de dichondra (o oreja de ratón, como le dicen paisanamente #DatoCurioso) lo hace más deseable todavía.

Parque Saavedra es historia. Comenzó siendo el primer recurso de agua potable de la Ciudad de La Plata, y abastecía con su planta de bombeo al 40% de la ciudad. Está dividido en dos partes, una que funciona como plaza, y otra que funciona como "bosquejardínbotánicotodojunto."


En la parte "todojunto" podés encontrar la casilla de madera donde residió el arquitecto Pedro Benoit, cuando se unió a la causa platense (allá por 1800 y pico) y fue director de obras no solo de la gran catedral platense (si, esa que cuando la mirás no podés creer que sea tan grande) sino también de obras como el planetario, la iglesia San Ponciano y el Museo Dardo Rocha. También te podés encontrar (en el medio del bosque, así como quien no quiere la cosa) con el portón de hierro de la antigua casa de Benito Lynch, el famoso escritor argentino. 

¿Se acuerdan que había dicho que era mágico? Caminando por ahí, llegando a la fuente y los juegos para niños, también te encontrás con una biblioteca, allá "Del Otro Lado del Árbol". Cuenta la historia que había una nena muy chiquita llamada Pilar, que le gustaba leer, jugar, dibujar en ese lado de la plaza, justo al frente del Hospital de Niños, donde pasaba sus días por una enfermedad.

Su mamá, una mujer valiente y muy fuerte, aún con el corazón roto, decidió ayudar a otros niños en la misma situación que Pilar, y con la ayuda de la gente que se acerca y que ayuda, juntó un grupo de personas autogestionado para crear una biblioteca infantil, y brindarles felicidad a todos los chicos que quieran acercarse. 

Parque Saavedra es emociones. Es charlar a la sombra de un árbol, son sueños expresados en voz alta mientras tomás unos mates. Es solidaridad, sacarle una sonrisa a quienes más los necesitan. Es historia (mucha), es un pedacito de ciudad. Parque Saavedra es platense, con todas las cosas buenas que eso implica. 

Albertina. 








2 comentarios

  1. por las fotos un sitio con magia!
    http://auroravega.com/sunset-closing-party-hotel-cap-vermell/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si alguna vez podés venir a La Plata, no dudes en visitar este Parque que si, ¡es mágico! Besotes y gracias por pasar :)

      Eliminar

Te puede interesar

Comercial

random

¿Ya leiste estos posts?

suscribir footer

¿Querés enterarte de todo lo nuevo?

Formá parte de nuestra lista de mail

instagram