¡Por fin rendí! ¿Y ahora?


Salí de la facultad (tratá de no correr y saltar como una loca). Respirá hondo. Sonreí. ¡Por fin rendiste y tenés tiempo para hacer todo eso que querías hacer! (bah, tenes tiempo hasta dentro de dos días que tenés que volver a estudiar para el próximo parcial #YOLO). Bueno, ¿ya hiciste la lista de las cosas que dijiste que ibas a hacer cuando salgas de rendir? ¿no? ¿CÓMO QUE NO? No te preocupes, acá Súper Albertina llega para salvarte y te propone 10 cosas que tenes que hacer cuando saliste de rendir.

1. Dormite una buena siesta.



Si, de esas que babeas la almohada (0 femeneidad y 0 dignidad lo mío). De esas que te despertás con el pelo revuelto, sin saber que hora es, ¡ni siquiera donde estás! Dormí por todo lo que no dormiste durante las semanas que estuviste estudiando.


 2. Escuchá (no una) 10 veces tu CD favorito.


 O hacela fácil y poné esas playlist de Spotify que te hacen bailar, cerrá las percianas (ese es mi truco para que mis vecinos no vean mi concierto gratis) y BAILATE TODO. Si chicas, que nos vamos a andar haciendo las que no nos hacemos el recital cada vez que escuchamos música...




3. Empachate de tus series favoritas.


Mi record fueron (creo) que 5 capítulos de One Tree Hill al hilo. Quedé hablando pabadas, pero ¡como disfruté mi maratón de series! Hacete unos pochoclos, un café y acostate en el sillón sin culpa a ver esa serie que te vuelve loca.


4. ¡Andá de feria!




 Nada te impide salir a dar una vuelta por esas ferias que te encantan, y gastar en algo lindo. ¿Una remera? ¿Una pollera? ¿Un libro? ¡Te lo mereces, mujer! Regalate algo que disfrutes.




5. Comprate un cuarto de biscochitos de grasa...



¡Y comelos vos sola! No, nada de andar haciéndonos las bondadosas. Si el que come y no convida tiene un sapo en la barriga... mirá como salta el mío (imagen mental: sapo saltando adentro de mi panza)



6. Lee ese libro que no podías leer por falta de tiempo.

 Sufrí chicas, sufrí por no haber podido leer Caballos de fuego por estudiar Marketing. Si hay algo cruel es quedarte con la intriga de que va a pasar con Eliah y Matilde y sentir culpa si leés un párrafo de Bonelli mientras tendrías que estar leyendo a Borrini. 

7. Usá tu pijama favorito ¡todo el día!



Sacate las botas, el jean y la remera ajustada y ponete ese pijama que se amolda a la perfección a tu necesidad de vivir echada y no te lo saques (por unos cuantos días).




8. Redecorá tu cuarto.



"Cada dos hojas voy a ver un blog nuevo y voy a marcar los DIY que más me gustan". Esa era mi excusa para leer blogs copados. El problema estaba en que con cada DIY que veía lo quería hacer y no podía. ¡Atrévanse a frenarme ahora!



 9. Andá a tomar algo con las chicas.


Ese barsito súper tierno que abrieron cerca de tu casa es perfecto para ir a festejar con tus amigas y "tomar el té", como diría Demetria. Para las que son de La Plata, el bar Camelia hace unas "picadas dulces" donde tienen un montón de cosas ricas ¡imperdibles!



10. ¡Corré al cine!


No importa que la entrada esté cara, no importa que nadie quiera acompañarte. Si sos cinéfila (like me), no te va a importar ir sola, comprarte un pote GIGANTE de pochoclos y disfrutar una buena película en companía de un montón de desconocidos. Un plan solo para valientes, ¡que pienso hacer!




Albertina.


Salí de la facultad (tratá de no correr y saltar como una loca). Respirá hondo. Sonreí. ¡Por fin rendiste y tenés tiempo para hacer todo eso que querías hacer! (bah, tenes tiempo hasta dentro de dos días que tenés que volver a estudiar para el próximo parcial #YOLO). Bueno, ¿ya hiciste la lista de las cosas que dijiste que ibas a hacer cuando salgas de rendir? ¿no? ¿CÓMO QUE NO? No te preocupes, acá Súper Albertina llega para salvarte y te propone 10 cosas que tenes que hacer cuando saliste de rendir.

1. Dormite una buena siesta.



Si, de esas que babeas la almohada (0 femeneidad y 0 dignidad lo mío). De esas que te despertás con el pelo revuelto, sin saber que hora es, ¡ni siquiera donde estás! Dormí por todo lo que no dormiste durante las semanas que estuviste estudiando.


 2. Escuchá (no una) 10 veces tu CD favorito.


 O hacela fácil y poné esas playlist de Spotify que te hacen bailar, cerrá las percianas (ese es mi truco para que mis vecinos no vean mi concierto gratis) y BAILATE TODO. Si chicas, que nos vamos a andar haciendo las que no nos hacemos el recital cada vez que escuchamos música...




3. Empachate de tus series favoritas.


Mi record fueron (creo) que 5 capítulos de One Tree Hill al hilo. Quedé hablando pabadas, pero ¡como disfruté mi maratón de series! Hacete unos pochoclos, un café y acostate en el sillón sin culpa a ver esa serie que te vuelve loca.


4. ¡Andá de feria!




 Nada te impide salir a dar una vuelta por esas ferias que te encantan, y gastar en algo lindo. ¿Una remera? ¿Una pollera? ¿Un libro? ¡Te lo mereces, mujer! Regalate algo que disfrutes.




5. Comprate un cuarto de biscochitos de grasa...



¡Y comelos vos sola! No, nada de andar haciéndonos las bondadosas. Si el que come y no convida tiene un sapo en la barriga... mirá como salta el mío (imagen mental: sapo saltando adentro de mi panza)



6. Lee ese libro que no podías leer por falta de tiempo.

 Sufrí chicas, sufrí por no haber podido leer Caballos de fuego por estudiar Marketing. Si hay algo cruel es quedarte con la intriga de que va a pasar con Eliah y Matilde y sentir culpa si leés un párrafo de Bonelli mientras tendrías que estar leyendo a Borrini. 

7. Usá tu pijama favorito ¡todo el día!



Sacate las botas, el jean y la remera ajustada y ponete ese pijama que se amolda a la perfección a tu necesidad de vivir echada y no te lo saques (por unos cuantos días).




8. Redecorá tu cuarto.



"Cada dos hojas voy a ver un blog nuevo y voy a marcar los DIY que más me gustan". Esa era mi excusa para leer blogs copados. El problema estaba en que con cada DIY que veía lo quería hacer y no podía. ¡Atrévanse a frenarme ahora!



 9. Andá a tomar algo con las chicas.


Ese barsito súper tierno que abrieron cerca de tu casa es perfecto para ir a festejar con tus amigas y "tomar el té", como diría Demetria. Para las que son de La Plata, el bar Camelia hace unas "picadas dulces" donde tienen un montón de cosas ricas ¡imperdibles!



10. ¡Corré al cine!


No importa que la entrada esté cara, no importa que nadie quiera acompañarte. Si sos cinéfila (like me), no te va a importar ir sola, comprarte un pote GIGANTE de pochoclos y disfrutar una buena película en companía de un montón de desconocidos. Un plan solo para valientes, ¡que pienso hacer!




Albertina.

1 comentarios

  1. Te cuento que en mi recuerdo personal, la prioridad número uno era dormir. Dormir y dormir. Comparto eso! Besos

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