Música en la calle

Martín Villanueva

La calle es protagonista de muchas acciones, acontecimientos, situaciones, algunos la toman  como algo despectivo, como algo peligroso, pero en el medio de todas esas idas y vueltas, de ese movimiento continuo de gente, la calle se hace escenario único de artistas urbanos que apuestan a ese tránsito constante de personas para demostrarles lo que quieren hacer desde que nacieron. Eso que llevan en las venas y que desde siempre eligieron como vocación.
A veces la música viene heredada de algún padre o familiar que no se animó a mostrar más allá del asado de los domingos lo que le gustaba hacer. Cómo es el caso de Martín Villanueva, músico platense que a pesar de que tardó en decidirse a salir a mostrar lo que hacía entre amigos hoy a sus 29 años ya hace  4  años que empezó a tocar en la calle y no se arrepiente de nada. Aunque le gustaría vivir de la música trabaja en un laboratorio de suelos viales en la UTN y cuando se puede hacer un tiempo no duda en ir a 12.
 “Yo venía de tocar en asados y reuniones. Tuve la necesidad de ir a tocar a la calle, a compartir lo que hacía con la gente. Primero fui a calle 8 y después vi que era mejor en 12, y desde entonces estoy siempre ahí” afirma Martín, que después de tocar varios años en una banda junto coraje y salió a tocar solo.


La familia es un eslabón muy importante en la vida de todos, pero principalmente en la de estos artistas urbanos que salen todos los días a luchar su futuro. Hay familias que apoyan a sus hijos desde un primer momento porque alguna vez sintieron ese entusiasmo por la música.  “Mi viejo cantaba cuando era joven  en algunos bares pero después él abandonó. Yo nunca lo vi cantar ni tocar en ninguna parte porque él era demasiado joven, quizás puede que venga por ahí mi amor por la música” cuenta Martín respecto de su familia y aclara muy orgulloso que fue muy afortunado porque siempre  lo apoyaron, aunque hubieran preferido que estudie. “Empecé Ingeniería pero dejé porque no era lo mío, no me sentía cómodo. De todas formas mi familia  nunca me tiró abajo la idea de ir a la calle a cantar o de tener una banda, ellos siempre estuvieron de acuerdo.”

¿Cómo fue el  primer día que saliste a la calle?

Me acuerdo que tuve mucha vergüenza. Fue en calle 8 y no me animaba a estar parado tocando. Me senté contra la pared y  empecé tocando muy bajito. Después con el tiempo fui agarrando confianza. No tengo mucha memoria así que tengo siempre las letras.
Cada sábado, a lo largo  de 12, un grupo independiente de músicos llenan de armonía el paso de cientos de personas que recorren las veredas velozmente, mujeres que se pegan a las vidrieras y hombres con bolsas esperando afueras. Nadie puede evitar escuchar música, ni ignorarla porque en cada una de sus manzanas  hay un artista diferente con una diversidad asombrosa de ritmos.


Martín Villanueva empezó,  como  la mayoría, tocando folklore. Pero a medida que fue creciendo fue experimentando nuevos géneros. “En la escuela con unos amigos me orienté más hacia el rock y  desde ahí seguí  ese camino”, comenta el interprete y agrega “ahora lo que toco en la calle es rock nacional, también puede haber algo internacional pero siempre hablado en castellano. Mi idea es hacer cosas que a la gente le resulte familiar para podes disfrutar yo y también la gente.”
Hace ya un tiempo el arte callejero está en boca de todos. Los artistas urbanos están en una época de esplendor, nada los frena porque la calle les da ese lugar que tanto buscaron para mostrar su talento. En cada una de sus veredas,  de sus muros y esquinas hay cientos de huellas que dejan, retratos de momentos, propuestas y mensajes. La calle brinda algo muy importante que es la capacidad de asombro.

¿Qué es lo que más te gusta de tocar en la calle?

El contacto con la gente, porque yo podría tocar solo en mi casa, pero el estar tocando de una forma no amplificada, donde la gente no ve un parlante de por medio, hace que el contacto humano sea mucho más cercano. Eso se ve más que nada en los chicos, de 5, 6, 7 años, que son los que menos prejuicios tienen, cuando quieren parar a mirar algo se frenan y miran y cuando se cansan se van. La gente grande tiene más prejuicios, tienen miedo de decir “uh estoy mirando a este que canta”, por ahí se sienten en el compromiso de porque canto a la gorra tienen que poner plata si o si.  A veces pasan de largo cuando en realidad querrían quedarse escuchando.
Además de cantar a Martín le apasiona la electrónica y  la magia, podrían considerarse  sus hobbies que le gustaría perfeccionar. Este año volvió a armar una banda con dos amigos de la infancia llamada “Rieles”, que hace muy poco saco su primer CD con temas variados y muchos estilos. “Mi objetivo principal es seguir tocando en la calle porque me gusta, pero también me dedico  a promocionar y difundir lo que estamos haciendo los con los chicos” comenta el joven intérprete.


¿Tenes alguna anécdota que te marcó?

Me han sucedido cosas muy bonitas, por ejemplo un nene que paró a escuchar, estaba con su papá me acuerdo que tendría 5 o 6 años, se puso a escuchar y saco de su mochila una armónica de juguete y el tipo se puso a acompañarme. No importa como tocaba, pero  me acompaño toda la canción.

A pesar de que la calle para los artistas urbanos lo es todo, el sueño de llegar a ser reconocidos o tocar en algún acontecimiento importante es una meta que tienen muchos es común. Sin embargo, Martín Villanueva tiene muy en claro  su propósito en la vida: hacer lo quiere con decisión y sin miedo.  “Quiero llegar al momento en que tenga que partir y mirar para atrás y saber que si me equivoque fue por hacer y no por tener miedo. Ese es mi objetivo. No me perdonaría llegar al último momento y pensar que no hice tal cosa por miedo, no quedarse con las ganas, hacer lo que uno siente siempre tratando de no dañar al que tiene al lado por supuesto, aunque a veces uno es tan egoísta que daña igual a la otra persona pero lo que siempre trato de hacer es hacer las cosas con el sentimiento.” 

El próximo domingo 22 de diciembre Rieles se presentará junto con otras 11 bandas en la República de los Niños en el marco del festival "Hay un lugar rock" que comenzará a las 13 hs. La gente de La Plata está invitada a coparse, va a estar muy bueno! :)
Gracias a Martín por la buena onda y por el CD de Rieles que esta muy bueno, se los recomiendo! Saludos y mucha suerte el próximo 22! 

Ramona.

Martín Villanueva

La calle es protagonista de muchas acciones, acontecimientos, situaciones, algunos la toman  como algo despectivo, como algo peligroso, pero en el medio de todas esas idas y vueltas, de ese movimiento continuo de gente, la calle se hace escenario único de artistas urbanos que apuestan a ese tránsito constante de personas para demostrarles lo que quieren hacer desde que nacieron. Eso que llevan en las venas y que desde siempre eligieron como vocación.
A veces la música viene heredada de algún padre o familiar que no se animó a mostrar más allá del asado de los domingos lo que le gustaba hacer. Cómo es el caso de Martín Villanueva, músico platense que a pesar de que tardó en decidirse a salir a mostrar lo que hacía entre amigos hoy a sus 29 años ya hace  4  años que empezó a tocar en la calle y no se arrepiente de nada. Aunque le gustaría vivir de la música trabaja en un laboratorio de suelos viales en la UTN y cuando se puede hacer un tiempo no duda en ir a 12.
 “Yo venía de tocar en asados y reuniones. Tuve la necesidad de ir a tocar a la calle, a compartir lo que hacía con la gente. Primero fui a calle 8 y después vi que era mejor en 12, y desde entonces estoy siempre ahí” afirma Martín, que después de tocar varios años en una banda junto coraje y salió a tocar solo.


La familia es un eslabón muy importante en la vida de todos, pero principalmente en la de estos artistas urbanos que salen todos los días a luchar su futuro. Hay familias que apoyan a sus hijos desde un primer momento porque alguna vez sintieron ese entusiasmo por la música.  “Mi viejo cantaba cuando era joven  en algunos bares pero después él abandonó. Yo nunca lo vi cantar ni tocar en ninguna parte porque él era demasiado joven, quizás puede que venga por ahí mi amor por la música” cuenta Martín respecto de su familia y aclara muy orgulloso que fue muy afortunado porque siempre  lo apoyaron, aunque hubieran preferido que estudie. “Empecé Ingeniería pero dejé porque no era lo mío, no me sentía cómodo. De todas formas mi familia  nunca me tiró abajo la idea de ir a la calle a cantar o de tener una banda, ellos siempre estuvieron de acuerdo.”

¿Cómo fue el  primer día que saliste a la calle?

Me acuerdo que tuve mucha vergüenza. Fue en calle 8 y no me animaba a estar parado tocando. Me senté contra la pared y  empecé tocando muy bajito. Después con el tiempo fui agarrando confianza. No tengo mucha memoria así que tengo siempre las letras.
Cada sábado, a lo largo  de 12, un grupo independiente de músicos llenan de armonía el paso de cientos de personas que recorren las veredas velozmente, mujeres que se pegan a las vidrieras y hombres con bolsas esperando afueras. Nadie puede evitar escuchar música, ni ignorarla porque en cada una de sus manzanas  hay un artista diferente con una diversidad asombrosa de ritmos.


Martín Villanueva empezó,  como  la mayoría, tocando folklore. Pero a medida que fue creciendo fue experimentando nuevos géneros. “En la escuela con unos amigos me orienté más hacia el rock y  desde ahí seguí  ese camino”, comenta el interprete y agrega “ahora lo que toco en la calle es rock nacional, también puede haber algo internacional pero siempre hablado en castellano. Mi idea es hacer cosas que a la gente le resulte familiar para podes disfrutar yo y también la gente.”
Hace ya un tiempo el arte callejero está en boca de todos. Los artistas urbanos están en una época de esplendor, nada los frena porque la calle les da ese lugar que tanto buscaron para mostrar su talento. En cada una de sus veredas,  de sus muros y esquinas hay cientos de huellas que dejan, retratos de momentos, propuestas y mensajes. La calle brinda algo muy importante que es la capacidad de asombro.

¿Qué es lo que más te gusta de tocar en la calle?

El contacto con la gente, porque yo podría tocar solo en mi casa, pero el estar tocando de una forma no amplificada, donde la gente no ve un parlante de por medio, hace que el contacto humano sea mucho más cercano. Eso se ve más que nada en los chicos, de 5, 6, 7 años, que son los que menos prejuicios tienen, cuando quieren parar a mirar algo se frenan y miran y cuando se cansan se van. La gente grande tiene más prejuicios, tienen miedo de decir “uh estoy mirando a este que canta”, por ahí se sienten en el compromiso de porque canto a la gorra tienen que poner plata si o si.  A veces pasan de largo cuando en realidad querrían quedarse escuchando.
Además de cantar a Martín le apasiona la electrónica y  la magia, podrían considerarse  sus hobbies que le gustaría perfeccionar. Este año volvió a armar una banda con dos amigos de la infancia llamada “Rieles”, que hace muy poco saco su primer CD con temas variados y muchos estilos. “Mi objetivo principal es seguir tocando en la calle porque me gusta, pero también me dedico  a promocionar y difundir lo que estamos haciendo los con los chicos” comenta el joven intérprete.


¿Tenes alguna anécdota que te marcó?

Me han sucedido cosas muy bonitas, por ejemplo un nene que paró a escuchar, estaba con su papá me acuerdo que tendría 5 o 6 años, se puso a escuchar y saco de su mochila una armónica de juguete y el tipo se puso a acompañarme. No importa como tocaba, pero  me acompaño toda la canción.

A pesar de que la calle para los artistas urbanos lo es todo, el sueño de llegar a ser reconocidos o tocar en algún acontecimiento importante es una meta que tienen muchos es común. Sin embargo, Martín Villanueva tiene muy en claro  su propósito en la vida: hacer lo quiere con decisión y sin miedo.  “Quiero llegar al momento en que tenga que partir y mirar para atrás y saber que si me equivoque fue por hacer y no por tener miedo. Ese es mi objetivo. No me perdonaría llegar al último momento y pensar que no hice tal cosa por miedo, no quedarse con las ganas, hacer lo que uno siente siempre tratando de no dañar al que tiene al lado por supuesto, aunque a veces uno es tan egoísta que daña igual a la otra persona pero lo que siempre trato de hacer es hacer las cosas con el sentimiento.” 

El próximo domingo 22 de diciembre Rieles se presentará junto con otras 11 bandas en la República de los Niños en el marco del festival "Hay un lugar rock" que comenzará a las 13 hs. La gente de La Plata está invitada a coparse, va a estar muy bueno! :)
Gracias a Martín por la buena onda y por el CD de Rieles que esta muy bueno, se los recomiendo! Saludos y mucha suerte el próximo 22! 

Ramona.

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